Pintura británica
Por razones históricas, la pintura británica es la menos representada en el Museo. Los problemas políticos entre España e Inglaterra desde el siglo XVI hasta comienzos del siglo XIX, el reducido contacto entre las grandes familias de ambos países y la carencia de enlaces matrimoniales de Estado hasta la boda de Alfonso XIII, han sido obstáculos que han impedido la difusión de esta escuela en España. No obstante, el Prado conserva una colección que, aunque corta en número, incluye obras de gran valor adquiridas en su mayor parte en el siglo XX. La mayoría son retratos de la segunda mitad del XVIII y la primera del XIX, de Reynolds, Gainsborough, Romney o Hoppner. Pero, sin duda, el retratista mejor representado es Sir Thomas Lawrence, con obras destacadas como John Fane, X Conde de Westmoreland, Miss Marthe Carr y Dama de la familia Storer. De David Roberts, pintor importante por su vinculación con el romanticismo español, se conservan tres obras: La Torre del Oro, El castillo de Alcalá de Guadaira e Interior de la Mezquita de Córdoba.















