Torres de Serranos
En Valencia, el Ministerio de Instrucción Pública, y posteriormente la Junta Central, designaron los lugares que ofrecían mayor seguridad para albergar el Tesoro Artístico trasladado desde Madrid. Debido a sus características arquitectónicas, se eligió como depósito principal las Torres de Serranos, fortaleza gótica de sólida construcción, que fue acondicionada por arquitectos de la Junta para procurar adecuadas condiciones ambientales a las obras. Así mismo se reforzó su estructura con nuevas bóvedas de hormigón para ofrecer mayor seguridad ante posibles bombardeos, teniendo en cuenta el poder de penetración del nuevo armamento empleado en la guerra de España. En las Torres se depositaron los tapices del entonces patrimonio de la República y obras maestras del Museo del Prado.















