Memorial
Esta sala está dedicada a George Dyer, que fue el más importante y constante compañero y modelo de Bacon a partir del otoño de 1963. Dyer se suicidó el 24 de octubre de 1971, dos días antes de la apertura de una magna exposición de Bacon en el Grand Palais de París. Movido por la pérdida y el sentimiento de culpa, el pintor hizo muchas obras en memoria de Dyer. Desde esa época el tríptico de gran formato sería el vehículo de sus grandes declaraciones: tenía la ventaja de simultáneamente yuxtaponer y aislar a las figuras participantes, frustrando la lectura narrativa que Bacon quería evitar. Al mismo tiempo que eludía la narración, sin embargo, Bacon se apoyaría más que nunca en imágenes literarias: la primera obra de la serie, el Tríptico en memoria de George Dyer de 1971, remite a una sección de La tierra baldía de T. S. Eliot (1922). Para el Tríptico, agosto de 1972, el artista auxilió a su memoria con fotografías de Dyer sentado en una silla tomadas por John Deakin. En estas obras la aplicación densa y enérgica de la pintura se limita a las figuras; los vanos oscuros evocan conscientemente el abismo de la mortalidad, una preocupación recurrente en la última etapa del pintor.














