Hoy en el Museo

11.00hClaves para ver la exposición El Hermitage en el Prado

12.30hEl Prado restaura. Breve explicación de la obra El vino de la fiesta de San Martin

16.40hVideo El Hermitage en el Prado

17.00hDocumental Pasión por el Hermitage. Parte II

17.00hItinerario didáctico

17.30hEl Prado restaura. Breve explicación de la obra El vino de la fiesta de San Martin

17.30hDocumental Pasión por el Hermitage. Parte III

18.00hDocumental Pasión por el Hermitage. Parte IV

18.30hDocumental Pasión por el Hermitage. Parte V

19.00hDocumental Pasión por el Hermitage. Parte I

19.00hConferencia

Ver todo el calendario
Página del Museo del Prado en FacebookSíguenos en TwitterFoursquare. Museo Nacional del PradoGoogle PlusCanal YouTube del Museo Nacional del PradoRSS Museo Nacional del PradoNewsletter Museo Nacional del Prado

Retrato de un dominico Juan Bautista Maíno. Óleo sobre lienzo. 47 x 33,3 cm. Oxford, Ashmolean Museum of Art and Archaeology

Juan Bautista Maíno (Pastrana, 1581-Madrid, 1649) es uno de los maestros más desconocidos de la pintura española. Aunque Lope de Vega, Francisco Pacheco, Jusepe Martínez o Antonio Palomino mostraron gran admiración tanto por su persona como por su pintura, hasta la fecha no se han desarrollado importantes estudios sobre la figura de Maíno. Por otro lado, el hecho de que tras su ingreso en la orden dominica en 1613 relegara a un segundo plano su trabajo artístico ha propiciado que su producción quede reducida a unas cuarenta obras.

A pesar de fue profesor de dibujo del futuro Felipe IV, de quien siempre encontró reconocimiento y respeto a propósito de sus juicios artísticos, la concreción biográfica de Maíno ha permanecido tan difusa que ni siquiera su nacimiento en España pudo concretarse hasta 1958.

En la actualidad, se sabe que el pintor nació la villa alcarreña de Pastrana en 1581, hijo del matrimonio formado por un comerciante de origen milanés llamado como el pintor, y la lisboeta Ana de Figueredo. Pasó su adolescencia en Madrid y, en una fecha imprecisa pero que suponemos hacia finales del siglo XVI, pasó a Italia, donde tendría una decisiva formación pictórica vinculada a las dos grandes corrientes generadas en la Roma de hacia 1600: el revolucionario naturalismo de Caravaggio y la revisión del clasicismo italiano de Annibale Carracci y la escuela boloñesa. Maíno vivió en primera persona toda esa confluencia de aportes y estilos, y así lo manifiesta su pintura, caracterizada por un dibujo vigoroso y descriptivo, la monumentalidad escultórica de sus figuras, trazadas con una iluminación contrastada e intensa y un colorido vivo y saturado, con profusión de amarillos, ocres, azules cobaltos y bermellones. Trabajó en diversos soportes y dimensiones, destacando como retratista pero también como paisajista, un género del que nos ha dejado unos pocos ejemplos donde confluyen la poética clasicista y una minuciosa descripción botánica muy cercana a los paisajistas flamencos.

Ministerio de Cultura. Gobierno de España; abre en ventana nueva
España es cultura Spain is culture
Copyright © 2012 Museo Nacional del Prado.
Calle Ruiz de Alarcón 23
Madrid 28014
Tel. +34 91 330 2800.
Todos los derechos reservados