Num. de
catálogoP02823
AutorEl Bosco
TítuloEl jardín de las
Delicias, o La pintura del madroño
Cronología1500 - 1505
TécnicaÓleo
SoporteTabla
Medidas220 cm x 389
cm
EscuelaFlamenca
TemaReligión
ExpuestoSi
ProcedenciaPatrimonio
Nacional
En el
tríptico abierto se incluyen tres
escenas. La tabla izquierda está dedicada al
Paraíso, con la creación de Eva y la Fuente
de la Vida, mientras la derecha muestra el
Infierno. La tabla central da nombre al
conjunto, al representarse en un jardín las
delicias o placeres de la vida. Entre Paraíso
e Infierno, estas delicias no son sino
alusiones al Pecado, que muestran a la
humanidad entregada a los diversos placeres
mundanos. Son evidentes las representaciones
de la Lujuria, de fuerte carga erótica, junto
a otras de significado más enigmático. A
través de la fugaz belleza de las flores o de
la dulzura de las frutas, se transmite un
mensaje de fragilidad, del carácter efímero
de la felicidad y del goce del placer. Así
parecen corroborarlo ciertos grupos, como la
pareja encerrada en un globo de cristal en el
lado izquierdo, en probable alusión al refrán
flamenco: “
La felicidad es como el vidrio,
se rompe pronto”.
El tríptico cerrado representa en grisalla el
tercer día de la creación del Mundo, con Dios
Padre como Creador, según sendas
inscripciones en cada tabla: “
Él mismo lo
dijo y todo fue hecho” y “
Él
mismo lo ordenó y todo fue creado”
Génesis (1:9-13).
Obra de carácter moralizante, es una de las
creaciones más enigmáticas, complejas y
bellas de
El Bosco, realizada en la última etapa de
su vida. Adquirida en la almoneda del prior
don Fernando, hijo natural del gran duque de
Alba,
Felipe II la llevó a
El Escorial en 1593.
Es depósito de Patrimonio Nacional en el
Museo del Prado desde 1939.