Retablo pintado para el convento de Santo
Domingo en Fiesole, cerca de Florencia.
La tabla central muestra bajo el pórtico la
Anunciación del Arcángel Gabriel a María y, a
su izquierda, la expulsión de Adán y Eva del
Paraíso. La condenación y salvación del
hombre. En el banco o predela se narran
escenas de la vida de la Virgen: Nacimiento
de María y los Desposorios con San José,
Visitación de María a su prima Santa Isabel,
Nacimiento del Niño Jesús, la Presentación
del Niño en el Templo y la Dormición de la
Virgen con Cristo recogiendo su alma.
Fra Angelico, también conocido como Beato
Angelico, dedicó su obra exclusivamente a los
temas religiosos pues entendía el arte como
un aspecto de la devoción religiosa.
Particularmente minucioso en los detalles y
calidades de los objetos, naturaleza y
personajes representados, Fra Angelico aúna
en su estilo de la tradición tardogótica
italiana con el nuevo lenguaje renacentista.
Ejemplo de ello es la profundidad espacial de
la arquitectura que, aunque sigue las
recomendaciones de Brunelleschi de centrarse
en un escenario cuadrado y sin adornos,
denota algunos fallos propios de una obra
temprana en la producción del artista.