El recorrido <em>TITULORECORRIDO</em> se ha creado correctamente. Añade obras desde la página de Colección
Añadido <em>TITULOOBRA</em> en el recorrido <em>TITULORECORRIDO</em>

Colección <Atrás

Bueno Gimeno, José

Zaragoza, 26.09.1884 - Madrid, 18.05.1957

Al observar sus cualidades, la superiora de La Caridad, de Zaragoza, le introdujo en el estudio de W. Borja siendo todavía niño. Enseguida asistió también a la Escuela de Artes y Oficios teniendo por profesores a Ricardo Magdalena y Carlos Palao y ya, a sus diecinueve años recibe un premio del Ayuntamiento de Zaragoza posiblemente por un “Busto del Tío Jorge”. Pocos años más tarde, en 1905, se traslada a Madrid y asiste a la Escuela de Bellas Artes de San Fernando y al estudio de Aniceto Marinas. En 1906 logra el tercer premio de la Exposición Nacional de Bellas Artes, Sección de Arte Decorativo e Industrial y una mención honorífica en la Sección de Escultura. En 1908 realiza algunos trabajos en la Colegiata de Santa María, de Calatayud (Zaragoza) y en 1913 se traslada becado a Roma donde permanecería durante cuatro años. Entre 1918 y 1924 reside en Zaragoza donde después de una exposición en el Centro Mercantil, presentada por Zuloaga, se convierte en uno de los escultores más conocidos de la época realizando un gran número de encargos oficiales y privados. Dentro de ese período obtiene en 1922 la segunda medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes (Madrid) por su obra Humanidad (actualmente en la Fosa Común del Cementerio de Torrero de Zaragoza), y en 1924, la primera medalla del mismo certamen por su obra “Exterminio”, uno de sus trabajos más importantes. En 1925 realiza el monumento al “Batallador”, en el Cabezo de Buenavista (Zaragoza), después de haber sido rechazado un primer boceto ecuestre por las autoridades, obra de influencia italiana que podía haber supuesto la cima de su carrera. Vuelve a Madrid en 1925 y viaja a París, Bruselas, Ámsterdam, etc. en 1927. En la capital francesa conocería a la que sería su esposa, de nacionalidad alemana, hija del rector de la Universidad de Bonn y relacionada con la Bauhaus, aspecto muy interesante a la hora de precisar algunas influencias importantes en su escultura. Se casa en 1931 y en 1936 se enfrenta con la adversidad: la guerra (que le coge aislado y sólo en Madrid), y la muerte de su esposa a causa del parto de su segunda hija. En 1940 se presenta a oposición y gana la cátedra de modelado en la Escuela de Arles y Oficios de Madrid (Sec. 12), vinculándose de nuevo con Zaragoza, donde pasa los veranos en una torre que adquiere en el barrio de Casa-blanca en la que instala su estudio al mismo tiempo que atiende un pequeño huerto. Vuelve a recibir encargos, predominando la temática religiosa.
José Bueno es uno de los escultores aragoneses más interesantes del primer tercio de siglo, pudiendo determinar su carrera en distintas etapas: En un principio, su obra se regiría por un academicismo siguiendo las tendencias neoclásicas de la época. Su estancia en Roma (1913) le descubriría el arte italiano que quedaría reflejado en las influencias del clasicismo en cuanto a técnica, y en la admiración de Miguel Angel o Donatello en la concepción expresiva de la obra. A partir de los años 1927-1928 descubre las vanguardias y sus obras son más libres, personales y antiacademicistas, derivando a un neocubismo y a una escultura más preocupada por el volumen y la geometría. Sus viajes a Europa le habían hecho tomar conciencia de la libertad que el artista debe tener a la hora de expresarse, pero esa nueva etapa se vería truncada profesionalmente en el período de la guerra y solamente algunas obras personales -desnudos por lo general- de la década de los cincuenta podrían tener una relación directa con su época anterior. El resto, a partir de 1940, serían encargos religiosos y oficiales que había de cumplir siguiendo los cánones establecidos. Ello no le impide conseguir una fuerza expresiva y tomarse algunas libertades que quedarían bien reflejadas en algunos monumentos, pasos procesionales, etc. Esta última etapa y el recuerdo de la denegación oficial de su boceto para el “Batallador” obligándole a inspirarse en otras obras de Pradilla, le hicieron sentir un cierto resentimiento hacia el ambiente cultural y oficial de su tierra.
Además de las reseñadas anteriormente, destacan entre sus obras las siguientes: “Norteña” (1934), fondo del Museo Contemporáneo de Arte Español; “Jesús atado a la columna” (1949), paso de la cofradía del mismo nombre; “La tarde” (1914); El busto de “La mujer dormida” (1918) colocada al principio del Paseo de la Constitución (antes Marina Moreno) conocida también en catálogos como “La Tarde”; el monumento a los “Hermanos Argensola”, en la plaza de San Pedro Nolasco; bustos a “Cavia” y a “Mefisto” (1921 y 1934) en la Plaza de Aragón; “Monumento a Costa” (1929) en Graus (Huesca), etc. Exceptuando la última, todas ellas en Zaragoza capital (Diccionario Antológico de Artistas Aragoneses: 1947-1978, Institución Fernando el Católico, CSIC, Zaragoza, 1983, pp. 109-111).

Obras (6)

Impresión a la carta

Imprime en alta calidad cualquier obra disponible en nuestro catálogo en el tamaño y acabado que prefieras.

Banco de imágenes

Solicita cualquier obra disponible en nuestro catálogo en formato digital.

Arriba