Num. de catálogo
P01395
Autor
Rubens, Pedro Pablo; Brueghel el Viejo, Jan
Título
El Oído
Cronología
1617 - 1618
Técnica
Óleo
Soporte
Tabla
Medidas
64 cm x 109,5 cm
Escuela
Flamenca
Tema
Alegoría
Expuesto
Si
Procedencia
Colección Real (Propiedad del duque de Neoburg; cardenal-infante don Fernando de Austria; duque de Medina de las Torres; entregado por este último a Felipe IV; Alcázar, Madrid, 1636; Palacio del Buen Retiro, Madrid, pinturas recogidas de las Casas Arzobispales, 1747, nº 302).

Esta es una de las colaboraciones entre Jan Brueghel el Viejo y Rubens, un conjunto de pinturas que representan la alegoría de los cinco sentidos. La tradición pictórica en la que fue formado Jan Brueghel el Viejo, que aprendió junto a su abuela la miniaturista Maria Bessemers, convierte esta colaboración en un conjunto perfecto donde la perfección y precisión de la pincelada del primero se complementa con la vívida representación de las figuras del segundo. Esta serie se considera como prototipo para otras alegorías realizadas por el mismo artista. M. Emmans considera que estas pinturas, que denomina gabinete d’ amateur, fueron un género específico flamenco que nació en Amberes en el siglo XVII y que siguieron en boga en el siglo siguiente. A diferencia de otros artistas, Jan Brueghel el Viejo se inspira en la tradición de los wonderkamers, las cámaras de maravillas, donde vemos una gran cantidad de objetos que, en muchos casos, representan colecciones artísticas de nobles, gobernadores o reyes. Una tradición que seguimos viendo con artistas posteriores como David Teniers el joven, en su obra El archiduque Leopoldo Guillermo en su galería de pinturas en Bruselas (P1813) realizada entre 1651-1653. La alegoría del Oído es muy similar a La Vista, de hecho las figuras representadas por Rubens parecen las mismas, como si se hubieran trasladado de una estancia a otra. Situadas en el centro, Venus toca un instrumento acompañada de Cupido que sujeta un libro de partituras. El proyecto de investigación de la Universidad Complutense de Madrid sobre iconografía musical ha permitido identificar no solo los instrumentos de la obra sino también las partituras de la mesa de la parte derecha. Así, aparece el libro "De madrigali a sei voci", de Pietro Philipp Inglese, organista de los Archiduques.Una lectura musical del cuadro de derecha a izquierda, comienza con los objetos sonoros, mecánicos y de señales situados a la derecha (relojes, campanillas, trompas de señales, escopetas y otros) hasta llegar, al fin, a la izquierda y al fondo, a la práctica musical, con el grupo de cantantes e instrumentistas que se representan en un espacio concreto, una sala del ámbito doméstico. En este itinerario, tras los objetos sonoros de la derecha, el espectador se encuentra con la alegoría de la música y su aspecto simbólico (la figura femenina tañendo un laúd, un amorcillo con un librete de música escrita, las aves y otros animales), sigue con la música evocada que cumple aquí, además, un aspecto representativo (la mesa con el libro abierto de madrigales de Peter Philips, organista de los archiduques, rodeada de instrumentos que no son tocados), y de frente, invitando al espectador y a manera de llave del cuadro, la música escrita en dos cánones legibles. Ambos cánones tienen textos bíblicos que ensalzan el valor de la fe a través del oído y de la escucha, quizás contraponiendo el oído a la vista, recordando al espectador que la fe es un personaje ciego. El canon primero y más próximo al observador, escrito en un folio apaisado, tiene como texto "Beati qui audium verbum Dei et custodiunt illud" (Lc, 11,28; "Bienaventurados los que oyen la palabra de Dios y la guardan" –J. Sierra, 2005, p. 1144-); el segundo, presentado en un librete, dice "Auditui meo dabis gaudium et laetitiam" (Salmo 50 (51), primer hemistiquio del versículo 10; "Darás gozo y alegría a mi oído" –J. Sierra, 2005, p. 1145-). Este segundo canon aparece también en el cuadro de Jan Brueghel el viejo "El Gusto, el oído y el tacto" (P-1404).Destaca especialmente a la izquierda del cuadro un clave típicamente flamenco (ver apartado de Iconografía), muy cercano a la escuela de Amberes, quizás del taller de los Ruckers, aunque no se puede atribuir a ningún miembro de esta familia de constructores (O´Brien, 1990, p. 31).La decoración interior de la madera sobre los teclados y de la tapa que se abate, a base de papeles pintados con motivos geométricos y vegetales estilizados, es igualmente propia de la escuela de Amberes y, aunque muy parecidos, ninguno concuerda exactamente con el repertorio de papeles localizados por O´Brien en instrumentos Ruckers (O´Brien, 1990, pp. 135-144). La pintura del interior de la tapa sobre los teclados se ha identificado con la obra del pintor flamenco Hëndrich Van Balen (Amberes, 1575-1635) "Anunciación a los pastores" de principios del siglo XVII. El original se conserva en el Museo Casa de Jovellanos en Gijón, con nº de inventario 0234. En ella se representa un ángel con una filacteria con el texto del Gloria, y a la derecha, suspendida por unos ángeles, una música escrita legible. Un clave muy parecido se representa también en el cuadro de Brueghel El gusto, el oído y el tacto (P-1404). En este último la representación musical de Van Balen es menos parecida al original que en el caso de El Oído, que se aproxima más, si bien la partitura no es legible en los cuadros de Brueghel. Este cuadro de Van Balen aparece también en el sentido de La vista de Brueghel (P-1394).A la izquierda del cuadro, al fondo, hay una sala donde un grupo de mujeres, hombres y niños están haciendo música práctica. Por la actitud de los personajes, se trata de música vocal con acompañamiento instrumental. Sobre la mesa hay un laúd puesto boca abajo y varios libretes abiertos y cerrados. Tres mujeres están cantando, dos sentadas leyendo de uno de los libretes y la tercera de pie mirando, al parecer, el mismo librete. Dos niños de corta edad asoman la cabeza por la derecha de la mesa. Tras las cantantes, un grupo de hombres instrumentistas tocan (de izquierda a derecha) un bajo de vihuela de arco (viola da gamba en italiano), un laúd, un aerófono recto no identificado y una flauta travesera.Muchos autores han estudiado la posible vinculación de estas pinturas a los archiduques, debido a la evidente la relación de las obras con ellos. En La Vista aparecen retratados en una de las pinturas, uno de sus palacios se ve a través de la ventana y la lámpara que cuelga del techo muestra el águila bicéfala, símbolo de los Austrias. La serie perteneció, según el inventario real de 1636 del Alcázar, al duque de Neoburgo Leopoldo Guillermo. Según M. Díaz Padrón y M. Royo-Villanova, citando a K. Ertz, o bien el duque las compró para regalárselas a los archiduques o bien éstos se las regalaron a él. Lo cierto es que después de la muerte de los gobernadores el duque se las regaló al cardenal infante don Fernando. De él pasaron al duque de Medina de las Torres, quien se las regaló a Felipe IV y así llegaron a Madrid. La serie de "Los Sentidos" (P1394 - P1398) es uno de los mayores logros estéticos de la colaboración artística entre Rubens, que realizó las figuras alegóricas de cada uno de los sentidos, y Jan Brueghel, que representó los exuberantes escenarios cortesanos. Artes plásticas, música, caza, naturaleza y armas, aparecen exhibidos en escenas que transmiten la riqueza y sofisticación de la corte de los archiduques Alberto e Isabel Clara Eugenia, retratados en la escena de "La Vista", y cuyos palacios se aprecian en la lejanía. Información revisada y actualizada por el Departamento de Pintura Flamenca y Escuelas del Norte del Museo Nacional del Prado (diciembre, 2014) junto con el proyecto de iconografía musical de la Universidad Complutense de Madrid.

 
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