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Num. de catálogo
D01732
Autor
Miguel Ángel
Título
Estudio de hombro derecho, pecho y parte superior de brazo de hombre
Cronología
1536 - 1541
Técnica
Lápiz
Soporte
Papel
Medidas
150 mm x 115 mm
Escuela
Italiana
Tema
Figura Humana
Expuesto
No
Procedencia
Legado Pedro Fernández Durán y Bernaldo de Quirós, 1931.

Como ha apuntado Paul Joannides, se trata de un estudio para uno de los demonios del famoso grupo, copiado reiteradamente, que aparece en la parte inferior derecha del Juicio Final de Miguel Ángel. En el fresco, el demonio mira hacia la derecha mientras desciende por el aire, llevando sobre los hombros un alma condenada: una mujer desnuda sujeta por las piernas, cuyas nalgas se destacan sobre la cabeza del diablo y cuya pierna izquierda se enrosca en el antebrazo derecho del espíritu maligno. Parece disponerse a echarla en el montón donde se retuercen las almas perdidas enviadas al infierno en la barca de Caronte. En el dibujo, la línea de la parte inferior de la pierna de la mujer, vista por detrás, se entrecruza con el antebrazo del demonio, confirma la vinculación del dibujo con el fresco. Aunque el estudio se limita a unos pocos trazos apresurados y a un pequeño sombreado, la seguridad de los contornos y el ritmo tenso y enérgico que las formas entrelazadas establecen en el dibujo, demuestran la autoría de Miguel Ángel. La musculatura nervuda del diablo, cuyas formas han sido exageradas casi hasta lo grotesco, está sin embargo tratada con la mayor economía de líneas. La energía de estos trazos, acentuados de forma variable, es la caligrafía única de Miguel Ángel.La repercusión del turbulento estado de ánimo de Miguel Ángel en el resultado de las obras en las que estaba trabajando -tanto pinturas como esculturas-, ha sido descrita a menudo, pero en lo que se refiere a los dibujos, pocos han mejorado el resumen que hacía John A. Gere en el catálogo de la exposición celebrada en 1975 en el British Museum: En el Juicio Final la sutileza y la gracia pictóricas de la decoración del techo [de la Sixtina] y la insistencia neoplatónica humanista en la estructura ordenada del universo se han consumido, y ahora se emplea la figura humana como vehículo de expresión directa y muy personal de la emoción mística [...] El contraste es manifiesto en los dibujos: la excelente técnica a lápiz desarrollada por Miguel Ángel en los estudios para figuras individuales del Juicio Final parece tener una falta de encanto casi deliberada, si se compara con la de algunos de los estudios para el techo (Londres, 1975, p. 112).Tanto éste como D1733, son el tipo de estudios anatómicos apresurados que Miguel Ángel debía de hacer mientras trabajaba a gran escala en los frescos, con el fin de aclarar una postura concreta antes de tomar el pincel para pintar la figura, aunque también utilizó hojas de papel de gran tamaño en las que hacía otros estudios del mismo tipo. En el British Museum, Londres, se encuentra el dibujo Estudios de hombros -realizado probablemente unos diez años antes y con una conexión totalmente distinta- en cuyo dorso se disponen una serie de estudios correspondientes a la misma parte de la figura humana -unos bocetos más completos que otros, algunos dibujados más rápidamente, etc. (inv. núm. 1859-6-25-566; Wilde, 1953, núm. 46 al dorso)-. Desde la perspectiva de los coleccionistas de la época, no es de extrañar que en algunos casos estos dibujos anatómicos de Miguel Ángel fueran cortados en pedazos: se ganaba más vendiendo tres o cuatro pequeños bocetos sueltos que un folio con media docena de ellos.Hacia finales del siglo XVIII, cuando este dibujo y el anterior estaban en poder de la familia Martelli de Florencia, se añadieron los números a tinta púrpura, que tanto los afean. Quienquiera que escribiera el número en el presente dibujo, debe haber pensado que el estudio debía verse como si la figura estuviera recostada en el suelo, con el cuerpo apoyado en el codo derecho. Una vez establecida la relación con la figura del demonio del fresco, queda claro que esta orientación de la hoja es incorrecta y que el codo debe verse a la izquierda con el tórax en posición vertical (Texto extractado de Turner, N.: Dibujos italianos del siglo XVI, Museo Nacional del Prado, 2004, p. 54).

 
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