Num. de catálogo
P07109
Autor
Bayeu y Subías, Francisco
Título
Feliciana Bayeu, hija del pintor
Cronología
1787
Técnica
Óleo
Soporte
Lienzo
Medidas
38 cm x 30 cm
Escuela
Española
Tema
Retrato
Expuesto
Si
Procedencia
Legado por Cristóbal Férriz Sicilia al Museo del Prado, 1912.

Única hija del matrimonio formado por Francisco Bayeu y Subías y Sebastiana Merclein, nació en 1774; se casó en 1795 y falleció el 13 de noviembre de 1808. Su padre fue un artista extraordinariamente fecundo y uno de los más reputados fresquistas de la pintura española, tal y como lo prueban sus innumerables trabajos al servicio de la Iglesia y de la corte de Madrid. También fue un excelente retratista, formado en la tradición de Mengs, dejando para la posteridad magníficas pruebas de su valía en este apartado de la pintura. Ejemplo de su creatividad, calidad como pintor y su espíritu analítico a la hora de plasmar detalles personales y distintivos observados sobre el lienzo es la presente obra, plena de encanto, tiernamente familiar y finamente cotidiana. Bayeu muestra a su hija de busto, llevando sobre la cabeza un complejo tocado compuesto por lazos que destacan por su coloración azulada y rosada, tras los cuales se adivina un paño o mantilla que cae sobre la espalda. El cabello oscuro enmarca un rostro juvenil del cual atraen inmediatamente los grandes ojos, velados por un leve halo de melancolía. La bien dibujada nariz y la boca, de labios ligeramente carnosos, contribuyen a realzar la sugestiva personalidad de un rostro todavía algo infantil, no obstante la vitalidad que expresa. El pañuelo al cuello y el breve fragmento de atuendo visibles completan una imagen probablemente nacida para la contemplación familiar más que para su exhibición pública, no en vano la indumentaria semeja sencilla y doméstica, en absoluto cortesana. Por su carácter inmediato e íntimo, así como por su evidente parecido con la técnica goyesca, fue considerado un cuadro de Goya, y con tal adscripción fue donado al Museo. Allende-Salazar y Sánchez Cantón precisaron que sin duda era obra de Francisco Bayeu, de cuya producción es obra significativa, pudiéndola comparar con un cuadro que representa a la misma muchacha, pintada dos o tres años más tarde, también por su padre, que hoy guarda el Museo de Zaragoza. Semeja ser un lienzo sin elaboración previa, a modo de estudio preparatorio, tal vez para crear posteriormente un cuadro mayor (al igual que Goya haría en las tareas que precedieron a La familia de Carlos IV, P726); no obstante también puede tratarse de una obra, en sí misma, que recordase al autor a su hija en una edad determinada. Posee un fondo verdoso, pero con todo deja al descubierto la imprimación del lienzo, indicio tanto de rapidez de ejecución como de carácter privado (Texto extractado de Luna, J. J. en: El retrato español en el Prado. Del Greco a Goya, Museo Nacional del Prado, 2006, p. 176).

 
Ministerio de Cultura. Gobierno de España; abre en ventana nueva
España es cultura Spain is culture
Portal de la transparencia. Gobierno de España
Copyright © 2015 Museo Nacional del Prado.
Calle Ruiz de Alarcón 23
Madrid 28014
Tel. +34 91 330 2800.
Todos los derechos reservados