Tobías y el ángel (c.1787-88), de Francisco de Goya (1746-1828)

Francisco de Goya (1746-1828), Tobías y el ángel (c.1787-88), Óleo sobre lienzo, 63,5 x 51,5 cm, (cat. p-7856)

El Museo ha incorporado a sus colecciones, con su presentación oficial en el mes de diciembre, estas dos obras de Goya, inéditas y desconocidas hasta la fecha. El hallazgo de estos lienzos, no mencionados en la bibliografía anterior ni en inventarios antiguos, supone una aportación fundamental al conocimiento del artista. Su altísima calidad, la originalidad de sus invenciones y las características de la técnica, así como los modelos utilizados para todas las figuras definen la indudable atribución al pintor de ambos lienzos.

Las dos composiciones forman una pareja incuestionable, no sólo por haber aparecido unidas en la misma colección particular en Madrid, con procedencia segura desde finales del siglo XIX, sino también por cuestiones técnicas y de iconografía. Así, los cuadros están pintados sobre lienzos del mismo tipo y tamaño, y el estilo y la técnica, que los sitúa en torno a 1787- 1788, son idénticos a obras de Goya de ese período, el más cercano al Neoclasicismo. Por otro lado, el concepto de la luz, así como el modo de pintar los ropajes, es similar al de la serie de lienzos para la iglesia del convento de Santa Ana de Valladolid del año 1788. Además, la historia bíblica de Tobías y el arcángel San Rafael estuvo unida desde antiguo —documentada al menos desde el siglo XII— al tema de la Virgen con el Niño, ya que el joven Tobías está considerado como uno de los precursores de la figura de Jesucristo y de la Salvación, como aparece en una obra también del Museo del Prado, procedente de las colecciones reales: La Virgen del pez, de Rafael (cat. p-297). Goya reflejó en ambas escenas su conocimiento de la iconografía, que utilizó hábilmente para crear el ambiente de recogimiento, serenidad y confianza que se desprende de las dos composiciones. El tema de Tobías y el ángel representaba la seguridad en los viajes, así como la esperanza en la curación, a través del pez que había curado la ceguera del padre de Tobías. La Sagrada Familia, además de acentuar la virginidad de María, presenta en esta ocasión la variante de la premonición de la muerte del Niño en la cruz, al sujetarla entre sus manos. La curación, la salvación y la vida eterna están pues presentes en las dos composiciones. Por último, su formato indica que fueron obras para la devoción privada, mientras que el nivel de terminación y perfección que alcanza Goya en ambas composiciones evidencia el destino de las mismas, sin duda para alguien en quien el artista, que entonces tenía como mecenas más cercanos a los Duques de Osuna, tenía un interés especial.

Los textos devotos, así como el relato bíblico, le sirvieron al artista para imaginar las dos escenas, que se presentan no sólo como ejemplos magníficos de pintura religiosa de devoción privada, sino como análisis modernos y casi científicos en el estudio de la luz. En La Sagrada Familia, la luz procedente de la Virgen y el Niño ilumina a San José y al interior austero de la habitación en penumbra. En Tobías y el ángel, Goya ha cambiado la naturaleza de la luz —ahora concentrada y "solar"— que surge de la cabeza del ángel en rayos perfectamente definidos que penetran la atmósfera húmeda de la noche junto al río y alcanzan en su camino al fiel espectador situado ante el cuadro.

Las obras se inscriben así en una faceta de la obra de Goya, la religiosa, que no ha sido valorada aún con profundidad en toda la dimensión expresiva y humana que le dio el artista. A partir de ahora estas dos composiciones servirán en las salas delMuseo, que tiene la colección más importante de obras de Goya, como piedra de toque fundamental en la definición de su estilo y de su técnica, así como para el enriquecimiento de su mundo de infinitas imágenes, a las que Tobías y el ángel o La Sagrada Familia, se unen ahora con su insólita originalidad y su riqueza de matices y de luces. — Manuela B. Mena Marqués.

Procedencia

Colección particular, Madrid, desde fines del siglo XIX; vendidos en Madrid, Subastas Alcalá, 5 de mayo de 2003, números 41 y 42.

Bibliografía

M.B.Mena Marqués, Goya pintor religioso. Tres obras inéditas,Museo Nacional del Prado (Serie Uno, núm. 3), Madrid, 2003.

Adquisición del Estado a través de dación de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Madrid.

 
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