Dos cuadernos de dibujos, de Ignacio Pinazo y Camarlench

Cuaderno de dibujos, 65 dibujos a lápiz, 5 aguadas y 3 páginas de texto, Encuadernación original, 110 x 155 mm, Cat. D-8210

Cuaderno de dibujos
65 dibujos a lápiz, 5 aguadas y 3 páginas de texto
Encuadernación original 110 x 155 mm Cat. D-8210
Cuaderno de dibujos
44 dibujos (8 de ellos a doble página) a lápiz, y 4 páginas de texto
Encuadernación original 120 x 185 mm Cat. D-8211

Una de las prioridades del Museo en la adquisición de obras sobre papel atañe a los cuadernos de dibujo que, además de su interés intrínseco en cuanto manifestaciones inmediatas e íntimas de la personalidad de sus autores, proporcionan datos preciosos acerca de su modo de afrontar las composiciones de cuadros de importancia e, incluso, respecto a otros aspectos de su biografía o de su valoración de las obras de otros pintores, a veces aludidos mediante anotaciones escuetas pero relevantes.

Todas estas circunstancias concurren en los dos cuadernos adquiridos a finales de 2008 de Ignacio Pinazo Camarlench (Valencia, 1849-Godella, Valencia, 1916), que es además uno de los pintores más representativos y de mayor calidad de su generación en España, como revela la propia colección del Prado, que cuenta con un total de 25 pinturas, 5 de las cuales se exponen en las salas de la Colección Permanente, y 11 dibujos. Pinazo fue un dibujante prolífico y uno de los que, en mayor medida, hizo empleo de los cuadernos de dibujos. En 1919 se inventariaron entre los bienes de su viuda 117 álbumes de dibujos, 90 de los cuales se conservan en la actualidad en la Casa Museo de Pinazo en Godella (Valencia). Algunos de los restantes han aflorado al mercado, tras haber sido desencuadernados, de manera parcial. El Prado adquirió así en 2003 los 11 dibujos que posee, que formaban parte de un cuaderno realizado hacia 1883 (J. M. Matilla, "Grupo de once dibujos de Ignacio Pinazo Camarlench c. 1883", en Memoria de Actividades 2003, Madrid, Museo Nacional del Prado, 2004, p. 46).

Por ello, la importancia de los dos cuadernos ahora adquiridos se acrecienta por el hecho de estar completos. El primero, cat. D-8210, reúne un amplio conjunto de dibujos, realizados con diferentes técnicas, lápiz, tinta y aguada. Algunos están fechados en 1871, año verdaderamente temprano en la trayectoria del artista, que permite precisar el carácter de su obra en sus inicios. Por una parte, se percibe su interés en la captación viva y expresiva de las distintas actividades de la vida cotidiana en Valencia, como los mercados, y de la presencia de tipos de campesinos, arrieros, herreros, vendedores ambulantes y madereros, junto con animales, como caballos, mulas y bueyes, representados de modo muy certero. Aparecen ambientados en lugares de Valencia, como la Alameda, y los puentes de Serranos, San José y el Real.

Por otro lado, pueden identificarse en este cuaderno varios apuntes preparatorios de su importante cuadro de historia, conservado por el Prado (cat. p-6783) Últimos momentos del Rey Don Jaime I el Conquistador en el acto de entregar su espada a su hijo Don Pedro (cat. p-6783) obra por la que obtuvo su autor una segunda medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1881. El artista abordó previamente esta composición en otra pintura conservada en la Diputación de Valencia, y el Prado conserva, a su vez, un estudio preparatorio al óleo de El Infante Don Pedro, arrodillado realizado en 1879 en Roma (cat. p-4567). Con esta figura se relacionan varios de estos dibujos, y otros con la de su padre, el Rey Don Jaime, por lo que la génesis de este importante cuadro de historia puede ahora estudiarse con mayor amplitud. Además, hay algunos dibujos de soldados con picas que podrían relacionarse con sus primeros cuadros de historia, ambientados en el siglo xvi, y otros relacionados con motivos de género histórico, como pajes y figuras con casacas, que muestran la variedad de temas que abordó en sus inicios el pintor.

El segundo cuaderno, cat. D-8211, revela una técnica muy fluida y sintética, sin las insistencias de algunos de los dibujos del primer cuaderno. Algunos de los más interesantes se desarrollan en la doble página del cuaderno, en un sentido horizontal muy del gusto del artista. Varios dibujos están fechados en 1889 y otros en 1891, en una época de madurez del artista. En muchos de ellos se revela atraído por motivos de procesiones en distintas localidades valencianas, como Baselga, Godella, Estivella y Paterna. Además, hay escenas religiosas ambientadas en barrios de Valencia, como la Fonteta de San Luis. Como en el cuaderno anterior, los dibujos son inéditos, con una excepción (el Monaguillo, reproducido en F. J. Pérez Rojas, Pinazo. El retrato infantil, Valencia, Instituto Valenciano de Arte Moderno, 2007, p. 198). Entre ellos hay algunas anotaciones manuscritas significativas, como la que refleja su interés por el cuadro Una quadrigilia, del pintor veronés Angelo Dall’Oca Bianca (1858-1942) que en efecto representa, con dinamismo y gracia muy del gusto del artista, un baile de tipos populares campesinos (el pintor vio un grabado en madera que reproducía esta obra en La Ilustración Española y Americana, XXV, nº xlii, Madrid, 15 de noviembre de 1891, p. 305). — Javier Barón

Procedencia

María Paz Pérez Piñán, Galería de Arte Jorge Juan, Madrid.

Bibliografía

Obra inédita.

Adquiridos por el Museo.

 
Ministerio de Cultura. Gobierno de España; abre en ventana nueva
España es cultura Spain is culture
Copyright © 2014 Museo Nacional del Prado.
Calle Ruiz de Alarcón 23
Madrid 28014
Tel. +34 91 330 2800.
Todos los derechos reservados