El recorrido <em>TITULORECORRIDO</em> se ha creado correctamente. Añade obras desde la página de Colección
Añadido <em>TITULOOBRA</em> en el recorrido <em>TITULORECORRIDO</em>

Colección <Atrás
Retrato de caballero de la Orden de Calatrava
Anónimo
Cerrar Continuar a ficha de la obra

Anónimo

Retrato de caballero de la Orden de Calatrava

1570 - 1590. Óleo sobre lienzo, 112 x 94 cm.

Este lienzo, de autor anónimo, nos presenta, sobre fondo neutro, la imagen de más de medio cuerpo de un caballero cuya mirada se dirige, con insistencia, hacia el espectador. La luz incide con fuerza sobre todo aquello que el pintor -quizá por deseo del retratado- ha querido destacar: el rostro, las manos y los accesorios que ornamentan el jubón de raso negro que porta el personaje. El vestido, muy ceñido en torso y mangas, revela la influencia que en el traje civil tuvo la indumentaria militar a partir de 1560. Igualmente, el tamaño de la lechuguilla, que se aproxima a la parte superior de las orejas, nos indica, en atención al desarrollo de la moda española del siglo XVII, que estamos ante un retrato fechable entre 1570 y 1590. El mismo rico encaje del cuello, tratado con igual detalle y virtuosismo, se encuentra en el remate de las mangas. Destacan también en la pintura la empuñadura ornamentada de la espada, el cinturón con hebilla y pasador ricos, la botonadura y un peculiar collar ornado con pasadores enriquecidos con piedras preciosas, del que pende la cruz de Calatrava. Dicho collar sirve de apoyo a la mano derecha del personaje, al parecer con el fin de señalar al espectador su condición de caballero de la citada orden. La cruz, como insignia del cristiano, ha sido empleada constantemente en joyería en todas las épocas; en este caso la representada es una cruz griega, de brazos iguales rematados por una flor de lis, símbolo de las virtudes que debían ornar a los caballeros. El origen de la representación de dicha cruz se encuentra en los emblemas textiles de la orden de Calatrava y, en este caso, alude a la condición de miembro de la misma del retratado. La pertenencia a ella, al igual que a otras órdenes militares, es privativa de un rango social elevado y noble, testimonio de limpieza de sangre y dedicación a la protección debida a las leyes del honor. La orden religioso-militar de Calatrava, fundada en Castilla en el siglo XII, llegó a tener un enorme poder político y militar hasta el final de la Reconquista, a la vez que disfrutaba de una gran autonomía, lo que originó enfrentamientos con los diferentes soberanos. En 1466 Fernando el Católico logró ser elegido maestre, por concesión de una bula papal, y a partir de él, todos los reyes españoles revalidaron el título. Con el paso del tiempo fueron desapareciendo tanto el espíritu militar como el religioso, y si cabe, la razón de su existencia fue la generación de ingresos procedentes de sus dominios, los cuales fueron confiscados en 1808 por José Bonaparte y posteriormente restituidos, en 1814, por Fernando VII, para acabar definitivamente secularizados en 1838. Esta pintura ingresó en el Museo del Prado desde las colecciones reales españolas y fue inventariada con el número 2146 como de autor flamenco. Posteriormente se creyó obra veneciana y así se hace constar en el catálogo de 1920. Fue Mayer, en 1934, quien la publicó como realizada por un pintor español situado cronológica y estilísticamente entre Alonso Sánchez Coello y Juan Bautista Maíno y que había conocido retratos pintados por el Greco. El lienzo fue enviado en 1931, en calidad de depósito, al Ministerio de Asuntos Exteriores y desde allí entregado, en 1956, a la Embajada de España en Berna, en donde actualmente se encuentra (Texto extractado de Orihuela, M. en: El retrato español en el Prado. Del Greco a Goya, Museo Nacional del Prado, 2006, p. 58).

Ficha técnica

Número de catálogo
P00532
Autor
Anónimo
Título
Retrato de caballero de la Orden de Calatrava
Fecha
1570 - 1590
Técnica
Óleo
Soporte
Lienzo
Dimensión
Alto: 112 cm.; Ancho: 94 cm.
Procedencia
Colección Real

Bibliografía +

Angulo Íñiguez, D.; Pérez Sánchez, A. E., Historia de la pintura española: escuela madrileña del primer tercio del siglo XVII, Instituto Diego Velázquez, Madrid, 1969, pp. 323.

Museo Nacional del Prado, Museo del Prado: inventario general de pinturas, Museo del Prado, Espasa Calpe, Madrid, 1990.

Orihuela, M., Retrato de caballero de la orden de Calatrava (h. 1570-1590). En: Ruiz Gómez, L.: El retrato español en el Prado. Del Greco a Goya, Museo Nacional del Prado, Madrid, 2006, pp. 58, n. 8.

Orihuela, M. Pérez, L, El Prado Disperso: Obras depositadas en las embajadas de Berna, Estocolmo, La Haya, Londres, Moscú, Rabat, Viena y en el consulado de Tánger. Berna:, Boletín del Museo del Prado, XXXIII, 2015, pp. 144-154 [144].

Otros inventarios +

Catálogo Museo del Prado, 1854-1858. Núm. 1861.

Inv. Real Museo, 1857. Núm. 2146.
Escuela flamenca / 2146. Un retrato que tiene la mano derecha sobre una cadena. / Alto 4 pies; ancho 3 pies, 4 pulg, 6 lin

Catálogo Museo del Prado, 1872-1907. Núm. 582.

Catálogo Museo del Prado, 1910. Núm. 532.

Catálogo Museo del Prado, 1942-1996. Núm. 532.

La obra no tiene exposiciones relacionadas

Ubicación +

Berna - Embajada de España en Berna (Depósito)

Objetos presentados +

Joyas: Destacan también en la pintura la empuñadura ornamentada de la espada, el cinturón con hebilla y pasador ricos, la botonadura y un peculiar collar ornado con pasadores enriquecidos con piedras preciosas, del que pende la cruz de Calatrava. Dicho collar sirve de apoyo a la mano derecha del personaje, al parecer con el fin de señalar al espectador su condición de caballero de la citada orden. La cruz, como insignia del cristiano, ha sido empleada constantemente en joyería en todas las épocas; en este caso la representada es una cruz griega, de brazos iguales rematados por una flor de lis, símbolo de las virtudes que debían ornar a los caballeros. El origen de la representación de dicha cruz se encuentra en los emblemas textiles de la orden de Calatrava y, en este caso, alude a la condición de miembro de la misma del retratado.

Indumentaria / vestido: Luce un jubón de raso negro muy ceñido en torso y mangas, revela la influencia que en el traje civil tuvo la indumentaria militar a partir de 1560. Destaca el tamaño de la lechuguilla, que se aproxima a la parte superior de las orejas, y el rico encaje de éste y de los puños.

Espada

Orden de Calatrava: La cruz, como insignia del cristiano, ha sido empleada constantemente en joyería en todas las épocas; en este caso la representada es una cruz griega, de brazos iguales rematados por una flor de lis, símbolo de las virtudes que debían ornar a los caballeros. El origen de la representación de dicha cruz se encuentra en los emblemas textiles de la orden de Calatrava y, en este caso, alude a la condición de miembro de la misma del retratado. La pertenencia a ella, al igual que a otras órdenes militares, es privativa de un rango social elevado y noble, testimonio de limpieza de sangre y dedicación a la protección debida a las leyes del honor. La orden religioso-militar de Calatrava, fundada en Castilla en el siglo XII, llegó a tener un enorme poder político y militar hasta el final de la Reconquista, a la vez que disfrutaba de una gran autonomía, lo que originó enfrentamientos con los diferentes soberanos. En 1466 Fernando el Católico logró ser elegido maestre, por concesión de una bula papal, y a partir de él, todos los reyes españoles revalidaron el título. Con el paso del tiempo fueron desapareciendo tanto el espíritu militar como el religioso, y si cabe, la razón de su existencia fue la generación de ingresos procedentes de sus dominios, los cuales fueron confiscados en 1808 por José Bonaparte y posteriormente restituidos, en 1814, por Fernando VII, para acabar definitivamente secularizados en 1838.

Fecha de actualización: 31-01-2017 | Registro creado el 28-04-2015

Impresión a la carta

Imprime en alta calidad cualquier obra disponible en nuestro catálogo en el tamaño y acabado que prefieras.

Banco de imágenes

Solicita cualquier obra disponible en nuestro catálogo en formato digital.

Arriba