Santa Ana, la Virgen, santa Isabel, san Juan y Jesús niño
1525 - 1532. Óleo sobre tabla, 140 x 119 cmSala 052B
La Virgen María alarga sus brazos hacia Jesús niño que, de pie, se acerca a ella. En el ángulo inferior izquierdo, San Juan, adornado con un collar de flores, ofrece una flor a su primo y, a la derecha, crece un lirio, símbolo de la pureza de María. En segundo plano, Santa Ana y Santa Isabel observan la escena. Al fondo, se distingue El abrazo en la Puerta Dorada, pasaje apócrifo de la vida de María narrado en La leyenda dorada de Jacobo de Vorágine (siglo XIII) y que, junto al lirio, también alude a la Concepción Inmaculada de la Virgen.
Tras sus estancias en Italia y Valencia, Fernando Yáñez regresó a su natal Almedina (Ciudad Real), donde desarrolló su última etapa profesional. Para el retablo mayor de la iglesia de Santa María de dicha localidad realizó esta tabla dedicada a la Sagrada Parentela de la Virgen. En ella, retoma modelos de Durero, Pollaiuolo y Leonardo, que siempre reinterpretó con gran personalidad, al concebir las figuras principales. Sin embargo, el uso de una iluminación sombría y la alteración de las proporciones clásicas nos aproximan a los postulados manieristas. La técnica, característica de su etapa final, aporta una iluminación más oscura y una tendencia hacia formas menos geométricas.
Ante el riesgo de desaparición, al inicio de la Guerra Civil, Cipriano Salvador Gijón recogió obras de arte de iglesias cercanas a Infantes (Ciudad Real), entre otras esta tabla de Yáñez de la Almedina, que protegió en su domicilio de Infantes hasta su incautación (23/01/1938) para su salvaguarda. Finalizada la Guerra Civil, el Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional devolvió (20/02/1940) este cuadro a la Iglesia de Infantes. Esta parroquia, con la autorización de la Secretaría de Cámara del Obispado Priorato de las Órdenes Militares, tramitó la venta al Museo del Prado en 1941.