El Museo del Prado conserva tres tablas pintadas hacia 1483 por Botticelli y sus colaboradores que narran la historia de Nastagio degli Onesti recogida en el Decameron, recopilación de cuentos en torno al tema del amor escrita en 1351 por Giovanni Boccaccio; la cuarta tabla, que cierra el ciclo narrativo, se conserva en una colección privada.

La octava novela de la quinta jornada del Decameron narra la historia del joven Nastagio degli Onesti, que es rechazado por la hija de Paolo Traversari, perteneciente a un linaje más alto que el suyo. Como representa Botticelli en la primera tabla-escena, el joven Nastagio decide retirarse a un pinar a las afueras de Rávena, su ciudad natal. Caminando pensativo por el lugar asiste a una escena sobrecogedora: una bella joven desnuda huye desesperada del ataque de dos grandes y feroces mastines y de la persecución de un jinete (Boccaccio señala que monta un corcel negro, pero Botticelli lo representa sobre un caballo blanco, posiblemente por cuestiones estéticas, para que destaque sobre la espesura del bosque). Nastagio intenta ayudarla y coge una rama de un árbol para intentar apartar a los perros de su presa, ante lo cual el caballero decide contarle su historia para hacerle desistir de su actitud.

Escena primera

1483. Técnica mixta sobre tabla. 83 x 138 cm
Cat. P-2838

El citado caballero, llamado Guido degli Anastagi, se había suicidado al no verse correspondido por una joven a la que amaba desesperadamente y que no mostró ningún dolor o remordimiento por la muerte de su pretendiente. Ella murió poco después y, por su indiferencia, fue castigada a sufrir un cruel tormento. Sería permanentemente perseguida por su enamorado, que cada viernes le daría alcance, le mataría, le arrancaría el corazón -en el que no había sitio para su amor- y se lo arrojaría a sus perros. Pero, milagrosamente, ella volvía a la vida y reanudaba su huída, debiéndose repetir esa cruel persecución tanto tiempo como meses ella le había ignorado.

La segunda tabla repite también la presencia simultánea de varias escenas sucesivas -como en la primera tabla- y muestra en primer plano al caballero abriendo el costado de la joven caída en el suelo, a sus perros devorando el corazón en el costado derecho, y a Nastagio huyendo despavorido al contemplar la escena en el lado izquierdo, mientras que al fondo se reanuda la persecución.

Escena segunda

1483. Técnica mixta sobre tabla. 82 x 138 cm
Cat. P-2839

Pasada la sorpresa inicial, Nastagio decide sacar provecho de la situación y convoca a su amada, a los padres de esta y a otros familiares a un banquete que debía celebrarse en ese mismo lugar el siguiente viernes, escena que se desarrolla en la tercera tabla de la serie. Con los pinos del primer término cortados para no interrumpir la vista de lo que sucede, y con los comensales dispuestos en dos mesas atendiendo a su sexo, todos los asistentes contemplan el terrible castigo de la joven desnuda perseguida por su despechado pretendiente, que les explica el porqué de su comportamiento. Asustada por lo que había visto, la joven amada por Nastagio le hizo saber, por medio de una criada -que se acerca a él en el extremo derecho de la composición, en un segundo plano-, que accedía a sus pretensiones.

Escena tercera

1483. Técnica mixta sobre tabla. 84 x 142 cm
Cat. P-2840

Nastagio manifiesta que su deseo es casarse con su amada, ella acepta y el domingo siguiente tiene lugar el banquete -del cual nada dice Boccaccio-, representado en la cuarta y última tabla de la serie, conservada en la actualidad en una colección particular.

Escena cuarta

1483. Técnica mixta sobre tabla.
Colección particular

En el tercer y cuarto panel -el Banquete en el bosque y el Banquete nupcial- aparecen varios escudos: a la izquierda el de la familia Pucci; en el centro el escudo de los Medici; y a la derecha el escudo partido de los Pucci-Bini. El análisis de estos elementos heráldicos lleva a pensar que la serie fue encargada por Antonio Pucci para conmemorar el enlace de su hijo Gianozzo Pucci con Lucrezia Bini, matrimonio que fue concertado por Lorenzo Medici, razón por la que su escudo aparece situado en el centro.

Las cuatro tablas formaban parte de una spalliera o cabecera de una cama nupcial; pese a la categoría de los contrayentes, se trata de un encargo menor para un pintor como Botticelli, que en esos momentos gozaba de un gran prestigio, lo de justifica la intervención de taller. Botticelli sería el responsable del diseño general de las composiciones y también de algunas figuras, y contaría con la colaboración de Bartolomeo de Giovanni en el primer y tercer panel, y de Jacopo del Sellaio en el segundo y cuarto.

La primera referencia a estas pinturas es de 1568, cuando Vasari las vio en el Palacio Pucci de Florencia, donde permanecieron hasta 1168. Tras sucesivas ventas, Francesc Cambó adquirió tres de ellas en 1929, legándolas al Museo del Prado en 1941.

 
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