El recorrido <em>TITULORECORRIDO</em> se ha creado correctamente. Añade obras desde la página de Colección
Añadido <em>TITULOOBRA</em> en el recorrido <em>TITULORECORRIDO</em>

Museo <Atrás
El Prado efímero

Postales. El arte en postal

El 1 de octubre de 1869 se puso en circulación en lo que entonces era el imperio Austro-Húngaro la primera tarjeta postal. Se trataba de una cartulina sin sobre que llevaba el sello de franqueo impreso. El objetivo era crear un medio de comunicación rápido y breve que costase menos que una carta ordinaria. El texto era visible y no superaba las 20 palabras. Su éxito fue inmediato y en poco tiempo se enviaban millones de postales, considerándose su edad de oro al periodo comprendido entre 1900 y la Primera Guerra Mundial. Poco tiempo después, en 1870, se empezaron a imprimir las primeras postales ilustradas iniciándose la afición a coleccionarlas por lo que se crearon publicaciones especializadas y asociaciones de cartófilos. En España la primera tarjeta postal oficial se imprime en 1873.

La mayoría de las tarjetas se editaron mediante procedimientos fotomecánicos, fototipia especialmente, lo que permitió abaratar los costes y hacer rápidamente tiradas que podían llegar a miles de ejemplares. En el caso español, la empresa editora de tarjetas más importante durante los primeros años del siglo XX es Hauser y Menet junto con la de José Lacoste, sucesor de la Casa Laurent.

Entre los temas elegidos por estos editores estaban las colecciones de pintura del Museo del Prado. En el periodo comprendido entre 1900 y 1905 Hauser y Menet edita una colección de postales con reproducciones de más de cien cuadros de nuestra pinacoteca en donde Velázquez supera ampliamente al resto de pintores con casi un tercio de lo publicado. Lacoste, fotógrafo oficial desde 1900, editó también más de un centenar de postales de pinturas, con novedades técnicas como la inclusión del color en algunas de ellas. Pocos años después aparecieron postales agrupadas en álbumes de 20 ejemplares que se podían recortar para enviar por correo. Los temas podían ser una selección de obras del Museo o monográficos de los pintores más relevantes.

El edificio del Museo, uno de los hitos de la arquitectura neoclásica española, fue también objeto de reproducción en postales junto con vistas del interior que contextualizaban los cuadros.

La difusión de estas imágenes a través de las tarjetas postales constituyó un medio de conocimiento de sus colecciones que podemos calificar de masivo respecto a los medios gráficos anteriores.

Ver todas las postales
El Prado efímero

Más de 2000 documentos gráficos

Buscar
Arriba