Enciclopedia online

Bodegón con dulces y recipientes de cristal [Van der Hamen]
1622, óleo sobre lienzo, 52 x 88 cm, firmado y fechado: «Ju. Vanderhamen y haec fat. 1622» [P1164].
Este pequeño lienzo es uno de los más apreciados del pintor madrileño. Planteado aparentemente con una enorme sencillez, muestra, sin embargo, una sutil composición en la que se disponen objetos de formas sinuosas, elipses sugerentes relacionadas con objetos y productos de un dulce refrigerio, muy común en las casas acomodadas de la época: frutas confitadas, bizcochos, barquillos y aloja, una bebida de origen morisco en la que se entremezclan especias aromáticas con aguamiel. El pintor ha incluido dos moscas que, atraídas por el dulce contenido de esa frasca de agua y miel, sirven de ingeniosa referencia al pintor griego Zeuxis, a la pintura como engaño. Al tratarse muy probablemente de una pintura de sobrepuerta, los objetos se situarían en una alacena ficticia, un trampantojo que serviría de permanente invitación a la degustación de un agradable y cortesano placer de la época; en más de una ocasión, la pintura de Juan van der Hamen se ha puesto en relación con los versos de Lope de Vega en su obra El cuerdo en su casa: «Una caja de perada / algún vidrio de jalea, / cidra en azúcar, jalea, / o con ambos nuez moscada, / es lo que habéis de tener / para honradas ocasiones». Es una de las pocas obras del artista que se registra en las colecciones reales, y en 1702 colgaba en el palacio del Buen Retiro, donde se la tasó en la modesta suma de 180 rea­les, muy lejos de los más apreciados bodegones flamencos. Se ha supuesto que la tela, antes de su paso al real palacio, provenía de algún coleccionista particular, tal vez formando pareja con otro bodegón, en una fórmula muy habitual en este tipo de obras. La pintura se fecha en 1622, un momento temprano de su corta carrera, en donde el influjo de Juan Sánchez Cotán es el componente principal de sus naturalezas muertas, una influencia que, gracias a Van der Hamen, llegará también a la obra de Zurbarán y de Pereda, ­entre otros. Marcada por la iluminación tenebrista y por la disposición espacial constreñida al estrecho marco, sutilmente animada por la colocación de los objetos, por la propia construcción pictórica, de pincelada ligera y vibrante, y la misma entonación dorada que envuelve todos los objetos, este bodegón del Prado se ha convertido en una de las obras más significativas del artista, tanto por la fecha de realización como por la singularidad de la tela con respecto al resto de su producción que, conforme avanza el decenio, irá tomando una mayor complejidad espacial y compositiva, al tiempo que la participación del taller irá desdibujando la calidad conseguida en este Bodegón con dulces y recipientes de cristal.

Leticia Ruiz Gómez

Bibliografía

  • Bergström, I., «Juan van der Hamen y León», L'Oeil, cviii, San Petersburgo, 1963, pp. 24-31.
  • Cherry, Peter, Arte y naturaleza. El bodegón español en el siglo de oro, Madrid, Doce Calles, 1999, pp. 155 y 172.
  • Floreros y bodegones en la pintura española, cat. exp., Madrid, 1940, p. 142.
Bodegón con dulces y recipientes de cristal[Van der Hamen]
Lupa
Bodegón con dulces y recipientes de cristal[Van der Hamen]
 
Ministerio de Cultura. Gobierno de España; abre en ventana nueva
España es cultura Spain is culture
Copyright © 2014 Museo Nacional del Prado.
Calle Ruiz de Alarcón 23
Madrid 28014
Tel. +34 91 330 2800.
Todos los derechos reservados