Hoy en el Museo

10.00hFormación profesorado. Cursos para profesores

10.00hEl Prado en verano. Colección de colecciones

11.00hItinerario didáctico

16.00hFormación profesorado. Cursos para profesores

17.00hItinerario didáctico

Ver todo el calendario

Redes

Página del Museo del Prado en FacebookSíguenos en TwitterFoursquare. Museo Nacional del PradoGoogle PlusCanal YouTube del Museo Nacional del PradoCuenta oficial del Museo Nacional del Prado en PinterestCuenta oficial del Museo Nacional del Prado en StorifyRSS Museo Nacional del PradoNewsletter Museo Nacional del Prado

Enciclopedia online

Lenbach, Franz von (Schrobenhausen, Alta Baviera, 1836-Múnich, 1904). Pintor alemán. Hijo de un arquitecto, ingresó en 1847 en la Escuela de Oficios de Landshut. En 1852 se trasladó a la Escuela Politécnica de Augsburgo, obedeciendo al deseo de su padre de que estudiara una carrera técnica. A ello se debe que sus primeros intentos artísticos, realizados de forma autodidacta, no tuvieran lugar hasta después de la muerte de aquél en 1852. En 1857 ingresó en las clases de Karl von Piloty en la Academia de Múnich y un año más tarde acompañó al maestro a Roma. En 1860, junto a Arnold Böcklin y al escultor Reinhold Begas, fue nombrado profesor de la recién fundada Escuela de Arte de Weimar. Lenbach volvió a Múnich en 1862, lugar en el que el conde Schack se fijó en él al verle hacer copias en la Alte Pinakothek. Schack, que en aquellos momentos estaba creando una colección de cuadros de pintores contemporá­neos, envió a Lenbach y a otros pintores (entre ellos Hans von Marées, Arnold Böcklin y Ernst von Liphart) a Italia y España, para que realizasen copias de las obras de los grandes maestros. Tras varios años de trabajo de copista para Schack, empezó a trabajar en el taller de Hans Makart en Viena a comienzos de los años setenta, actividad que interrumpió para trasladarse de nuevo a Múnich. Allí emprendió una exitosa carrera de retratista de la alta sociedad, realizando retratos del emperador, de los miembros de la casa Wittelsbach y de Otto von Bismarck, en los que se interesó en subrayar la importancia del modelo; objetivo que consiguió centrando la luz en el rostro, especialmente en los ojos, descuidando voluntariamente el resto, permitiendo que el cuerpo, la ropa y, en ocasiones, también las manos, quedaran sumergidas en la oscuridad. Como consecuencia de su exitosa carrera, que le convirtió en uno de los más demandados retratistas de su época, disfrutó de un muy notable ascenso social. Tras haber sido ennoblecido en 1882, dirigió a modo de «papa del arte», desde su palacete de Múnich, la vida artística y cultural de la ciudad. Su estancia en España, que duró casi un año, tendría gran importancia para su trayectoria de pintor y «artista príncipe». Su relación con el arte español se debe al conde Schack, quien en otoño de 1867 le había enviado junto a Liphart a Madrid para copiar las obras maestras del Museo del Prado. A esta propuesta de Schack, Lenbach había contestado entusiasmado que «llevaba mucho tiempo deseando conocer los tesoros artísticos de España». En la primavera de 1868 Schack llegó a Madrid y desde allí comenzó un recorrido por el país acompañado de ambos pintores. El mismo Lenbach relata que su decisión de especializarse en retratos está directamente relacionada con su estancia en España. Hay muchos indicios de que en la planificación de su carrera quiso seguir el modelo de Velázquez como retratista de la corte y cortesano exitoso. Su admiración hacia el maestro se remonta a su estancia romana, donde había adquirido una copia contemporánea del retrato de Inocencio X. También allí, en el Palacio Corsini, copió para Schack la Virgen con el Niño, de Murillo. Más tarde, copió en el Museo del Prado otras dos obras de Velázquez: para Schack, el retrato de Felipe IV, cazador (Schack-Galerie, Múnich) y para su propia colección el retrato de El bufón llamado «don Juan de Austria» (Städtische Galerie im Lenbachhaus, Múnich) en formato pequeño. Casi una década más tarde, copió el retrato que hizo Velázquez de El príncipe Felipe Próspero (1872-1875, Lenbachmuseum, Schrobenhausen) del Kunsthistorisches Museum de Viena. La influencia ­velazqueña se hace especialmente patente en el estilo pictórico y el tratamiento del color que Lenbach utiliza en sus retratos. Véase, por ejemplo, el retrato de Luitpoldo, príncipe regente de Baviera, en traje de cazador (1897, Lenbachmuseum, Schrobenhausen) y el Retrato familiar (1903, Städtische Galerie im Lenbachhaus, Múnich). Pero Lenbach no se limitó a ver en Velázquez el modelo del colorista magistral, sino que su carrera de pintor ennoblecido por Felipe IV hizo que el sevillano se convirtiera también en un ideal digno a seguir para él.

Karin Hellwig

Obras

  • La infanta María de la Paz de Borbón, hija de Isabel II, óleo sobre lienzo, 110 x 83 cm, firmado, 1894 [P4398].

Bibliografía

  • Franz von Lenbach, 1836-1904, cat. exp., Múnich, Lenbachhaus, 1987.
  • Mehl, Sonja, «Franz von Lenbach», Malerei der Gründerzeit, München Gemälde Kataloge, Múnich, Hirmer Verlag 1977, t. vi, pp. 158-207.
  • Ranke, Winfried, Franz von Lenbach. Der Münchner Malerfürst, Colonia, Kiepenheuer & Witsch, 1986.
  • Wichmann, Siefried, Franz von Lenbach und seine Zeit, Colonia, M. Dumont Schauberg, 1973.
 
Ministerio de Cultura. Gobierno de España; abre en ventana nueva
España es cultura Spain is culture
Portal de la transparencia. Gobierno de España
Copyright © 2015 Museo Nacional del Prado.
Calle Ruiz de Alarcón 23
Madrid 28014
Tel. +34 91 330 2800.
Todos los derechos reservados