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Toro mariposa, El [Goya]
1825-28, lápiz negro y lápiz litográfico, 194 x 150 mm [D6511].
En el conjunto de la producción artística de Goya, la importancia de los dibujos es comparable a la de sus pinturas y estampas, tanto desde un punto de vista cuantitativo –los diseños conservados se aproximan al millar–, cuanto por su relevancia en la renovación formal y técnica de este arte a fines del siglo XVIII. Dejando de lado los escasos estudios preparatorios para composiciones pintadas conservados, los Álbumes revelan el dominio espontáneo de la técnica, el poder de invención y la capacidad del artista para transmitir un universo interior, directo, mordaz y crítico. El Museo del Prado conserva medio centenar de dibujos, formado por la casi totalidad de los dibujos preparatorios para los grabados y un conjunto extraordinario de dibujos correspondientes a los Álbumes. El toro mariposa, adquirido por el Museo del Prado en 2006, pertenece al Álbum G, que junto con el H, fueron realizados en Burdeos entre 1825 y 1828. En ellos el pintor introduce una novedad técnica, el lápiz litográfico, olvidándose de las aguadas a tinta china o de la bugalla que había empleado en sus álbumes anteriores. Este nuevo recurso coincide con el interés de Goya por la litografía y la práctica de dicho procedimiento durante los años finales de su vida en Burdeos. Una serie de singularidades hacen a esta obra especialmente interesante. En primer lugar el tono grotesco, su nota dominante, con el que se representa al toro, dotado de alas de mariposa y de un anómalo pene, similar al de un perrillo faldero, en clara alusión a su «condición sexual». Asimismo los rostros caricaturescos, también provistos de alas de mariposa, que parecen burlarse del toro, enlazan con numerosas obras satíricas de Goya presentes ya en el Álbum de Madrid. Existen, en la obra de Goya, una serie de temas recurrentes que demuestran sus intereses personales. El toro, relacionado con la tauromaquia, tiene una notable presencia en su producción, desde sus trabajos para la Real Fábrica de Tapices hasta sus últimos años en Burdeos. Si en sus inicios en la Corte este tema posee un cierto tono pintoresco, como refleja el cartón para tapiz La novillada (1778-1780) del Museo Prado, o sus pinturas sobre hojalata de la serie Torrecilla, en su madurez la fiesta de los toros se convierte en un medio para expresar pasiones humanas. En este sentido, la serie de treinta y tres estampas de La Tauromaquia (1815-1816), constituye una profunda reflexión de la violencia y la irracionalidad del ser humano, que es posible percibir igualmente en las litografías de los Toros de Burdeos (1824-1825). Frente a este tono trágico que se impone en la serie, otros dibujos y estampas demuestran un carácter grotesco en el que la falta de un referente crítico constituye su característica esencial; así ocurre en el Disparate de toritos. Lluvia de toros, o también en el toro volador de la Pesadilla, un dibujo del Álbum E (1883-1812). Las alas de mariposa que permiten volar al toro también habían sido utilizadas por Goya en obras realizadas casi treinta años antes. Tal es el caso de Volaverunt –una estampa incluida en la serie de los Caprichos, editada en 1799– y El sueño de la mentira y la inconstancia, inédita para la misma serie, en las que parecen aludirse a la inconstancia de la duquesa de Alba. No en vano, en la literatura de la época, la mariposa es frecuentemente utilizada como metáfora de dicha cualidad. Los rostros grotescos son otra de las señas de identidad de su obra de madurez, y sitúan a esta obra de Burdeos en estrecha relación formal con los Disparates y las Pinturas negras. Todo ello hace de este dibujo un epítome de la obra de madurez de Goya, en el que la ambigüedad conceptual viene acentuada, como en otras ocasiones, por las tres inscripciones autógrafas del artista: «Buelan buelan», «Fiesta en el ayre», y «El toro mariposa». Su valor queda también subrayado por su documentada procedencia, desde la dispersión de los Álbumes a mediados del siglo XIX, habiendo viajado de Madrid a París, Lausana y finalmente a Londres, donde formó parte de la Colección Oppé desde 1996, hasta su actual regreso a España. De este Álbum bordelés se conoce hasta el número 60. Con la incorporación de este, el Museo del Prado suma quince de ellos en su colección, igualando así el conjunto del Museo del Ermitage de San Petersburgo, que conserva los quince dibujos pertenecientes a la antigua Colección Gerstenberg, quien a su vez los adquirió al pintor Aureliano Berruete. El resto se encuentra dispersos en distintas colecciones públicas y privadas de Europa y Estados Unidos.

José Manuel Matilla

Bibliografía

  • Mayer, August L., «Dibujos desconocidos de Goya», Revista Española de Arte, nº IX, 1995, pp. 384.
  • Goya and his time, cat. exp., Londres, Royal Academy of Arts, 1963-1964.
  • López-Rey, J., «Goya at the London Royal Academy», Gazette des Beaux-Arts, mayo-junio 1964, pp. 359-369.
  • Gassier, Pierre, Dibujos de Goya. Vol. I: Los Álbumes, Barcelona, 1975, nº G53.
  • Goya, Drawings from his Private Albums, cat. exp., Londres, Hayward Gallery, 2001.
  • Master Drawings from the Oppé Collection, Londres, Christie´s, 5 de diciembre de 2006, lote 62.
El toro mariposa [Goya]
Lupa
El toro mariposa [Goya]
 
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