Alicornios (Sala 24), Padovanino, Orfeo y los animales, MNP, Diente de Narval, MNCN

Sala 24

Alicornio – Orfeo y los animales de Padovanino (sala 24)

De entre las piezas presentes en un gabinete de las maravillas, una de las joyas era el alicornio, el preciado cuerno de un supuesto unicornio. Algo similar ocurre en el cuadro de Padovanino Orfeo y los animales. Aquí destaca esta criatura entre los asistentes a la interpretación musical del personaje que representa la inspiración musical y poética y su relación con el mundo natural. En las edades media y moderna, el animal simbolizaba a Cristo y era emblema de la pureza.

Los primeros coleccionistas incluían en sus gabinetes estos alicornios, auténticas reliquias de lo desconocido, convencidos de que se trataba de verdaderos cuernos del mítico caballo blanco. En realidad, estos ejemplares, como el que se muestra, eran dientes de narval, un cetáceo de los mares árticos que utiliza estos apéndices como sensor hidrodinámico.

Miguel Ángel Blanco se pregunta cómo es posible que se mantuviera el engaño acerca de la existencia del unicornio durante tantos siglos. Así lo muestra la presencia de doce alicornios en la colección de Felipe II, piezas que tenían el valor de veinte veces su peso en oro y eran a la vez un amuleto, un talismán, un arma y un botiquín.

 
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