Los tres viajeros aéreos favoritos
Lupa
Zoom

El arte de la segunda mitad del siglo XVIII evidencia el patrocinio de los monarcas de la casa de Borbón y la moderna formación proporcionada por las academias de Bellas Artes. Junto a la monumental pintura al fresco, que Vicente López continuó en el siglo XIX, los monarcas ilustrados favorecieron los temas populares como decoración de los Sitios Reales de recreo. Majos y majas retrataron por primera vez a una clase social en ascenso, personas de oficios diversos que incluían ya a la mujer, independiente y liberal, así como a la incipiente burguesía, elegante y curiosa, que llenaba paseos y fi estas populares y entre la que se mezclaba, como un juego, la aristocracia. Giandomenico Tiepolo, que ya había abordado este tipo de escenas en Italia, lo hace aquí con un trasfondo crítico que anuncia a Goya. Los bocetos de Bayeu y Castillo muestran la faceta agradable del pueblo, la vida en la calle que preludia temas modernos del siglo siguiente. El retrato burgués está representado en el de Feliciana Bayeu, o, ya a principios del XIX, en la expresiva imagen de la mujer del pintor Rafael Tegeo. Otras escenas, como la atribuida a Juliá, Escena de una comedia, o la Mujer sentada de Camarón, así como los Tres viajeros aéreos favoritos, de Rigaud, reflejan aspectos curiosos de fines del siglo XVIII. El último muestra el ascenso en globo que tuvo lugar en 1784 en Londres, ante una muchedumbre de 200.000 personas, del joven Vincent Lunardi, su ayudante George Biggin y la actriz y modelo Letitia Anne Sage, la primera mujer en subirse a un globo aerostático, acontecimiento que motivó numerosas historietas escabrosas sobre lo que los protagonistas habían hecho por encima de las nubes.

 
Ministerio de Cultura. Gobierno de España; abre en ventana nueva
España es cultura Spain is culture
Copyright © 2014 Museo Nacional del Prado.
Calle Ruiz de Alarcón 23
Madrid 28014
Tel. +34 91 330 2800.
Todos los derechos reservados