El perro volante

Ficha técnica

Número de catálogo
D04131
Autor
Francisco de Goya
Título
El perro volante
Fecha
1825-1828 c.
Serie

Álbum de Burdeos I o Álbum G, 5

Técnica
Lápiz negro y lápiz litográfico
Soporte
Papel verjurado agrisado
2ºSoporte
Papel continuo rosado
Medidas
191 x 149 mm / 191 x 149 mm [2º soporte]
Procedencia
Javier Goya, Madrid, 1828; Mariano Goya, Madrid, 1854; Federico de Madrazo y/o Román Garreta, Madrid, c. 1855-1860; Museo de la Trinidad, Madrid, 5-4-1866; Museo del Prado, 1872.
Forma ingreso

Incorporación de las colecciones del Museo de la Trinidad a los fondos del Museo del Prado el 22 de marzo de 1872. El Museo de la Trinidad había adquirido en 1866 un importante lote de ciento ochenta y seis dibujos de Goya propiedad de Román Garreta, cuñado de Federico de Madrazo, entre los que se encontraban trece diseños del Álbum G.

Referencias Catalográficas

Gassier-Wilson: 1715

Sánchez Cantón: 394

Gassier: I 369

El número “5” y el título “El perro volante”, ambos a lápiz negro, se consideran autógrafos de Goya. La numeración “172” a lápiz compuesto en el margen inferior ha sido atribuida a Román Garreta. Adherido a una hoja de papel rosado perteneciente a uno de los cuadernos que probablemente compuso Javier Goya.

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“El perro volante forma parte del Álbum G, el primero de los dos que se fechan en los años finales del artista en Burdeos, entre 1824 y 1828. Se encuadra entre las numerosas composiciones de Goya dedicadas a figuras voladoras tanto humanas como de animales. Dejando a un lado los ángeles, que ocuparon un lugar importante en su pintura religiosa, las brujas y otros seres antropomórficos en vuelo le interesaron a partir de los aguafuertes de los Caprichos de 1799. El perro volante recuerda en su estructura compositiva a las figuras volando sobre un amplio paisaje de algunos Caprichos, como Linda maestra, Allá va eso o Buen viaje (cat. n.º 35). Esa vista de la Tierra a vuelo de pájaro dota a esas composiciones, tanto como al Perro volante, de un carácter onírico y evoca, además, la sensación de poder casi divino que produce el vuelo tanto soñado como real.

Goya, familiarizado con los perros por su actividad de cazador, escogió aquí un macho de alano español como el que pintó en el cartón de tapiz Niños con perros de presa, de 1787 (Museo del Prado, P-2524). Fue una raza de perros de agarre, ya extinguida, que se utilizó sobre todo para dominar al ganado bovino y a los toros bravos. Así, «tumbando toros», los representó Goya en una litografía de esos mismos años de Burdeos, Perros al toro, mostrando una variante de la corrida de toros, prohibida en 1880, que se realizaba en lugar abierto, en el campo o en una plaza, como Goya dejó reflejado en El Gayumbo, de 1793. El alano era también perro de caza fuerte y agresivo, llevando en ese caso el collar de pinchos que evitaba el ataque y las dentelladas al cuello de lobos y otras alimañas. Goya lo ha representado aquí en su actividad de cazador, con el collar de pinchos, las fauces abiertas, gruñendo y mostrando sus agudos colmillos, pero lo ha transformado en una poderosa máquina de caza con la misma habilidad del Bosco para conseguir híbridos verosímiles. Originalmente sus patas traseras eran de perro, bien definidas como tales en los ligeros trazos subyacentes, pero sustituidas por otras de sapo, con garras y espolones de gallo de pelea. Las patas delanteras no corresponden a las del perro sino que se han convertido en garras de felino, pequeñas como las de un gato, ilustrando ambas, las traseras y las delanteras, a las de sapos y gatos que son los perfectos cazadores nocturnos. Su transformación afecta también al cuerpo, al que le han crecido alas, cuya forma característica corresponde a las del gran cazador del aire: el halcón peregrino. El perro volante es por tanto un híbrido de animales y aves de perfecta aplicación para la caza en todos los terrenos, por el aire, la tierra y el agua y tanto de día como de noche.

El numeroso grupo de personas y caballerías en la parte baja, reconocibles a pesar de su pequeño tamaño y su abstracción, huye de la sombra amenazadora que vuela sobre sus cabezas, como los pequeños animales del campo cuando acecha el halcón. Goya ha presentado con eficacia lo irremediable del destino a través de la muchedumbre anónima y del cazador implacable, cuya mirada feroz indica que ya ha decidido su presa. En este caso, el animal alabado por su fidelidad al hombre se convierte en su verdugo, llevando atado a su espalda un libro o cuaderno de hojas blancas donde no hay nada escrito y que espera tal vez los nombres de quienes van a sucumbir en la cacería, según la antigua costumbre de dejar constancia de las presas abatidas en los libros de registros de caza.” M. Mena Marqués, “El perro volante”, en J. M. Matilla, M. B. Mena Marqués (dir.), Goya: Luces y Sombras, Barcelona: Fundación "la Caixa", Barcelona: Obra Social "la Caixa"-Madrid: Museo Nacional del Prado, 2012, p. 280, n. 82

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Colección de cuatrocientas cuarenta y nueve reproducciones de cuadros, dibujos y aguafuertes de Francisco de Goya, precedidos de un epistolario del gran pintor y de las noticias biográficas publicadas por Francisco Zapater y Gómez, Madrid: Saturnino Calleja, 1924, n. 375.

A.L. Mayer, Francisco de Goya, trad. M. Sánchez Sarto, Barcelona: Labor, 1925, p. 233, n. 285.

F.J. Sánchez Cantón, Guías del Museo del Prado. II. Sala de los dibujos de Goya, Madrid: Museo del Prado, 1928, n. 394.

P. Gassier, “IV. B) Dessins au crayon noir, numérotés par Goya, avec légendes (Bordeaux, 1824/1828)”, en A. Malraux, Dessins de Goya au Musée du Prado, Ginebra: Skira, 1947, s.p., n. 184.

F.J. Sánchez Cantón, Los dibujos de Goya reproducidos a su tamaño y su color. Tomo II, Dibujos para Los Disparates, dibujos no grabados, estudios para pinturas y varios, Madrid: Museo del Prado, 1954, n. 436.

P. Gassier y J. Wilson-Bareau, Vie et oeuvre de Francisco de Goya, comprenant l’oeuvre complet illustré, Friburgo: Office du Livre, 1970. Ed. en español, Vida y obra de Francisco Goya: reproducción de su obra completa, pinturas, dibujos y grabados, Barcelona: Juventud, 1974, n. 1715.

P. Gassier, Dibujos de Goya. Los álbumes, Barcelona: Noguer, 1973, p. 560, n. 369, il. p. 509.

W. Hofmann, “El perro volante”, en Goya. Das Zeitalter der Revolutionen. 1789-1830, Munich: Prestel Verlag; Hamburgo: Hamburger Kunsthalle, 1980, p. 72, n. 19.

J. Camón Aznar, Francisco de Goya. Tomo IV: 1812-1828, Zaragoza: Caja de Ahorros de Zaragoza, Aragón y Rioja, 1982, p. 171.

M. Armstrong Roche, “El perro volante”, en Goya y el espíritu de la Ilustración, Madrid: Museo del Prado, 1988, p. 456, n. 165.

L.F. Földényi, A lélek szakadéka. Goya Szaturnusza, Budapest: Matthes & Seitz Verlag, 1994. Ed. en español, Goya y el abismo del alma, Barcelona: Galaxia Gutenberg, Círculo de Lectores, 2008, p. 97, il. 22 (p. 98).

J. Brown, “El perro volante (The Flying Dog)”, en Goya’s Last Works, Nueva York: The Frick Collection; Londres: Yale University Press, 2006, p. 224-225, n. 44.

J.M. Matilla, Goya. El toro mariposa. El vuelo, la diversión y la risa [políptico de exposición], Madrid: Museo del Prado, 2008, n. 7.

J. de Prada Pareja, Goya y las Pinturas Negras desde la Psicología de Jung, Madrid: Editores Asociados para la Divulgación Literaria, 2008, p. 337-338.

M. Mena Marqués, “El perro volante”, en J. M. Matilla, M. B. Mena Marqués y H. Murakami (dir.), Goya: Luces y Sombras. Obras Maestras del Museo del Prado, Tokio, The National Museum of Western Art, Tokio: The Yomiuri Shimbun, 2011, p. 278, n. 116.

M. Mena Marqués, “El perro volante”, en J. M. Matilla, M. B. Mena Marqués (dir.), Goya: Luces y Sombras, Barcelona: Fundación "la Caixa", Barcelona: Obra Social "la Caixa"-Madrid: Museo Nacional del Prado, 2012, p. 280, n. 82

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1980. Hamburgo. Hamburger Kunsthalle. Goya. Das Zeitalter der Revolutionen. Kunst um 1980 (1789-1830).

1988. Madrid. Palacio de Villahermosa, Museo Nacional del Prado. Goya y el espíritu de la Ilustración.

1989. Boston. Museum of Fine Arts. Goya and the Spirit of Enlightenment.

1989. Nueva York. The Metropolitan Museum of Art. Goya and the Spirit of Enlightenment.

2006. Nueva York. The Frick Collection. Goya’s Last Works.

2007-08. Madrid. Museo Nacional del Prado. Goya. El toro mariposa. El vuelo, la diversión y la risa.

2011-12. Tokio, The National Museum of Western Art. Goya: Luces y Sombras. Obras Maestras del Museo del Prado.

2012. Barcelona, Fundación La Caixa, Goya: Luces y Sombras

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Gran corazón con trébol (fragmento), 47 x 42 mm; remate superior de la marca de agua cuya mitad inferior presenta a dos leones rampantes flanqueando la cruz de san Andrés; tal vez ese remate en corazón y trébol derive de la evolución de la corona imperial de Austria en el escudo de armas de Ámsterdam, y en ese sentido la filigrana íntegra constituiría una variación del citado escudo, simplificando las tres cruces de san Andrés en un aspa única y sustituyendo la corona imperial por el corazón, y la cruz por el trébol; esas alteraciones de una filigrana sistematizada en determinadas áreas geográficas fueron frecuentes al exportar el modelo a otros contextos, y así las marcas con representaciones ortodoxas del escudo de Ámsterdam, habituales en papeles holandeses, resultaron de hecho alteradas y versionadas por fabricantes franceses [véase posible variación del remate en W.A. Churchill, Watermarks in Paper in Holland, England, France, etc., in the XVII and XVIII Centuries and Their Interconnection, Nieuwkoop: B. de Graaf, 1985, n. 72].

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En el recto del soporte principal, ángulo superior derecho, a lápiz negro: “5”. Debajo de la imagen, margen inferior izquierdo, a lápiz negro: “El perro volante”. En el margen inferior derecho, a lápiz compuesto: “172”. Fragmento del sello de la Dirección del Museo Nacional de Pinturas (Museo de la Trinidad), estampado con tinta azulada en el borde superior. En el verso del 2º soporte, margen superior izquierdo, a tinta negra: “394”. En el margen inferior, a lápiz compuesto: “394”.

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Última modificación: 10-09-2012 | Registro creado el 02-07-2012

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