Orden:

Sueños (Caprichos)

 

En 1796-97 se fechan los dibujos de un conjunto que hoy conocemos como los Sueños en los que se encuentran definidas con absoluta fidelidad algunas estampas de los Caprichos. Este conjunto de dibujos realizados a pluma con un estilo lineal muy preciso, fue transferido al cobre como demuestran las huellas de la plancha sobre el papel, sirviendo sus líneas de referencia para el posterior grabado al aguafuerte. Algunos de estos diseños tienen su punto de partida compositivo y conceptual en dibujos incluidos en el Álbum de Madrid. La sucesión de imágenes que van desde los dibujos del Álbum hasta las estampas de los Caprichos, pasando por los Sueños, muestra el meticuloso modo de trabajar de Goya, que partiendo de una idea esbozada a base pinceladas, la depura y define en un dibujo lineal que se constituye en preparatorio y que es reproducido con mucha fidelidad en la estampa.

Los Sueños son la base visual y conceptual de los Caprichos; en ellos se encuentran las formas y también las ideas, los grandes temas de serie. Y al igual que en ésta, los asuntos se mezclan, no son únicos en cada dibujo, admitiendo distintas y variadas lecturas. En ellos podemos encontrar algunos de los temas que preocupaban a los ilustrados disimulados mediante la imaginativa apariencia del sueño del autor: la brujería como expresión de la ignorancia, la superstición y la prostitución; la falsedad de los matrimonios de conveniencia y el engaño en las relaciones amorosas; la censura a la nobleza anclada en los valores del pasado; la crítica a la costumbre del cortejo, a los petimetres y al entorno de la prostitución; la censura de los vicios, especialmente de la lujuria; y las asnerías como representación alegórica de la ignorancia de los poderosos.

Los Sueños comparten con su antecedente del Álbum B y con los Caprichos un apoyo textual, que ayuda al “lector” a interpretar las obras. Los títulos de los dibujos del álbum se convierten en algunos de los Sueños en comentarios escritos a lápiz que en unas ocasiones aclaran el significado del dibujo y en otras no hacen sino correr un velo de ambigüedad, del mismo modo que ocurre con algunos de los títulos que Goya dio a las estampas. La comparación entre ambos permite asimismo inferir la forma de trabajar del artista, ocultando, suavizando o matizando la idea original.

El recurso al sueño como medio para representar el mundo bajo el velo de la imaginación del artista, sin referentes con una realidad concreta, es una práctica frecuente en la época. Igualmente las estampas, lejos de mostrar personajes particulares o situaciones reales, se conciben como fruto del ingenio del autor, tal y como explica el anuncio de venta de la serie, publicado el 6 de febrero de 1799 en el Diario de Madrid.

J.M. Matilla, Goya. Del Sueño al Capricho. Génesis de una serie de estampas, Madrid: Museo del Prado, 1999.

Total: 27

Presiona Esc para salir