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A cualquier otra parte. Parada X. Cuenca desde el patio del Cuarterón

En estos momentos en que desplazarnos es complicado, te proponemos un viaje con la imaginación y, sobre todo, con tus recuerdos. 
¿A qué lugar te gustaría ir en este preciso instante?

Emprenderemos un viaje que nos lleve a distintas geografías en las que quizá ya hayas estado en algún momento, pero ayudándonos con las imágenes de las obras del Museo del Prado.

Para ello necesitamos tu complicidad y participación: a partir de la obra y el lugar que nosotros vamos a proponer cada semana, esperamos vuestras fotos, comentarios, o lo que os sugiera; valen poesías, canciones o textos que te evoquen estos lugares. Dinos por qué los has elegido y entre todos crearemos una nueva cartografía que nos lleve a cualquier otra parte.

#ACualquierOtraParte,  #PradoEducación#PradoContigo@museodelprado

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Cuenca desde el patio del Cuarterón

Cuenca desde el patio del Cuarterón

Cuenca desde el patio del Cuarterón Aureliano de Beruete (1910)

 

 

 

Esta ciudad castellanomanchega se encuentra situada entre las hoces de los ríos Júcar y Huécar. La vista que nos ofrece Beruete está tomada desde las cercanías del Puente de San Pablo, con sus edificios asomándose a la Hoz del Huécar. Se trata de una ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por su riqueza monumental. Su casco histórico se despliega al borde de paredes rocosas, en plena Serranía de Cuenca.

Por los restos arqueológicos encontrados, sabemos que la zona ya estaba habitada en el Paleolítico Superior, así como que importantes historiadores romanos, como Plinio o Ptolomeo, ya hablaban de sus habitantes en el siglo II a.C. Aunque realmente la historia de la ciudad como tal empieza con el asentamiento de los árabes que construyen la fortaleza de Qunka, la cual fue más tarde reconquistada en 1177 por Alfonso VIII, convirtiéndose así en ciudad cristiana.

La mayoría de las rocas sobre las que se asienta pertenecen al Cretácico Superior (Secundario) con una antigüedad de entre 95 y 72 millones de años. En estos tiempos esta zona estuvo ocupada por el mar, por lo que la mayoría de las rocas que aparecen están constituidas por rocas calcáreas, como calizas, margas y dolomías. Estas rocas forman estratos, en principio horizontales, que luego fueron comprimidos en la orogenia Alpina al formarse el Sistema Ibérico.

Desde el inicio de su recorrido, el río Huécar va excavando su cauce en las rocas. Algunas de ellas presentan mayor resistencia a la erosión, lo que origina la morfología típica de una hoz: escarpes verticales y una pendiente menor en el resto de materiales menos consolidados. Paralelamente al encajamiento del río se han ido produciendo fenómenos de erosión en las laderas, lo que ha originado la gran amplitud de la hoz.

" Cuenca, toda de plata,
quiere en ti verse desnuda,
y se estira, de puntillas,
sobre sus treinta columnas…"

Romance del Júcar, de Gerardo Diego

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