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Itinerario

Aquiles en el Prado. Parada I

La iniciativa #PradoContigo es un programa de acciones online del Museo Nacional del Prado a través de las redes sociales y de su website para garantizar el acceso al conocimiento sobre sus obras y artistas durante el tiempo que debe permanecer cerrado.

En marzo de 2020 se estrenaba en el Teatro Real la ópera Aquiles en Esciros. La representación operística era el resultado de un proyecto de investigación acometido por el Instituto Complutense de Ciencias Musicales (ICCMU), institución que tiene un convenio de colaboración con el Museo Nacional del Prado desde el año 2018.

Para celebrar estos lazos se decidió realizar un nuevo itinerario bajo el título Aprender a ser mortal. Aquiles en el Museo del Prado. La actividad tenía como objetivo establecer puentes entre el proyecto de investigación musical y la colección permanente del Museo, planteando una relación entre las artes musicales y plásticas y estableciendo una selección de las obras de la colección cuya iconografía estuviera relacionada con la figura de Aquiles. 

A través del siguiente recurso, vamos a poder realizar alguna de las paradas que formaban parte de ese itinerario. Os recomendamos que estéis pendientes de la web ya que cada martes, a las 10 h, publicaremos una nueva parada con sus observaciones asociadas.

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Aquiles en el Prado. Parada I

Celebraciones en la corte

Celebraciones en la corte
Detalle de La familia de Felipe V, de Louis-Michel van Loo.

El 8 de diciembre de 1744 se estrenaba en el Coliseo del Palacio del Buen Retiro la ópera Aquiles en Esciro, una pieza con libreto de Metastasio versionada en esta ocasión por Francesco Corselli, maestro de la capilla Real al servicio de Felipe V e Isabel de Farnesio. La reina quería festejar por todo lo alto la boda de su hija María Teresa Antonia Rafaela de Borbón con el Delfín Luis de Francia, unión que se celebraría meses más tarde. 

Muchas fueron las monarquías europeas que amenizaron sus celebraciones con piezas musicales, y muchas las que disfrutaban recordando y contemplando las historias de mortales y semidioses que, como ellas y ellos, se relacionaban con lo divino.

El mito interpretado por Rubens

El mito interpretado por Rubens

Diagonal marcada en la obra de Aquiles descubierto por Ulises y Diomedes, de Rubens.

Aquiles, hijo de la diosa Tetis y Peleo, rey de Ptía, representa como pocos personajes de la mitología esa lucha por alcanzar la fama y la gloria, sin ser enteramente un dios. Apasionado, moral, valiente, sensible… Es la figura del héroe por excelencia, modelo de comportamiento para los gobernantes de la Edad Moderna, espejo en el que mirarse. Él escoge su propio destino: una vida inmortal, pero aburrida, o una vida corta pero llena de aventuras y reconocimiento.

Contemplemos la obra de Rubens. ¿Es esta la imagen de un héroe? ¿Responde a la imagen tipo que solemos tener en la cabeza?

Cubierto por una túnica roja, Aquiles se presenta como el protagonista principal de la escena. Su cuerpo marca una intensa diagonal que divide el cuadro en dos triángulos: A nuestra izquierda, las mujeres. A nuestra derecha, los hombres. Él justo en medio, ataviado con vestimentas propias de una mujer y con una larga melena peinada siguiendo la estética femenina, los musculosos antebrazos tensos mientras desenfunda una espada.

Rubens era un erudito que conocía al dedillo las fuentes clásicas, no hay error.

La guerra de Troya

La guerra de Troya
Detalle de El rapto de Helena, de Tintoretto.

La mitología narra que cuando los reyes griegos Agamenón y Menelao decidieron declarar la guerra a Troya por el rapto de la princesa Helena consultaron al Oráculo de Delfos. Los nombres de dos guerreros fueron pronunciados, ellos debían estar presentes si los griegos querían vencer: Ulises y Aquiles. Para tratar de proteger a su hijo, la diosa Tetis le ocultó en la isla de Esciros, donde se encontraba la corte del rey Licomedes. Allí, vestido como una muchacha, pasaría desapercibido entre las hijas del rey.

Pero hasta aquel lejano reino llegaron el valiente Diomedes y el astuto Ulises, que conocían el escondite de Aquiles. Disfrazados como mercaderes, hicieron creer a Licomedes que venían a entregar regalos y ofrendas a sus hijas, pero entre joyas, vestidos y todo tipo de adornos, escondieron una espada. Cuando les estaban mostrando los regalos, resonaron trompetas militares. Deidamía y sus hermanas fueron inmediatamente a por los objetos de lujo, mientras que Aquiles fue directo a por la espada. Como vemos, los estereotipos y roles de género vienen de lejos…

Aquiles fue descubierto y debió partir con los griegos hacia la guerra de Troya.

Castrati

Castrati
Detalle de Aquiles descubierto entre las hijas de Licomedes, de Antonio Gionima.

Este episodio de su vida fue reflejado en diversas obras artísticas -el Prado conserva otra pintura de Rubens y un dibujo de Gionima- y piezas musicales de los siglos XVII y XVIII. En estas últimas, el personaje de Aquiles solía ser interpretado por un castrati, cantantes que estuvieron muy de moda en la cultura barroca. Operados entre los 7 y 9 años de edad, se les sometía a una terrible y peligrosa intervención que buscaba preservar el tono alto y claro de su voz infantil. La operación hacía que la laringe dejara de crecer mientras que la caja torácica y la capacidad pulmonar eran las mismas que las de un hombre adulto. Sus voces superaban en potencia y riqueza de matices a las voces femeninas que, por otro lado, no tenían permitido actuar. Esta práctica aberrante llegó a estar prohibida por el Estado y la Iglesia, aunque paradójicamente había quien la defendía “ad Gloriam Dei”, pues eran capaces de interpretar piezas que elevaban el alma y el espíritu.

Europa entera se rindió a los pies de estos hombres que aparecían en escena vestidos y maquillados como mujeres, algo que por otra parte no sorprendía a los espectadores y espectadoras. Pelucas, falsos lunares, tacones y todo tipo de maquillajes y joyas estaban de moda entre hombres y mujeres. Enamorados de la cultura clásica, los artistas respondieron a la demanda de este tipo de temas recogidos en los textos antiguos.

Transgénero en la mitología

Transgénero en la mitología

Cartel de Aquiles en Esciros en el Teatro Real.

En la mitología, diosas y dioses cambian de aspecto, forma y género a su capricho. Júpiter, por ejemplo, se transforma en la diosa Diana para acercarse a la ninfa Calisto. Semidioses y mortales también cambiaban de apariencia y rompían los roles de género, tal y como sucede en la historia de Hércules y Onfale. Esta reina lidia tuvo como esclavo a Hércules, quien debía servirle durante tres años como castigo por haber asesinado a Ífito. Convertidos en amantes, el héroe vestía ropas y adornos femeninos y portaba instrumentos de hilar para pasar desapercibido, pues un esclavo no podía yacer con una reina. Ella, al contrario, suele aparecer con armas.

También otras representaciones pictóricas de episodios de la vida de nuestro héroe como Aquiles llorando sobre el cadáver de su amante Patroclo o el actual cartel diseñado para el estreno de la ópera Aquiles en Esciros en el Teatro Real de Madrid nos llevan a replantearnos estereotipos aún vigentes en la cultura actual y cómo hemos mediatizado y tergiversado algunas fuentes.

Audio de Aquiles en el Prado. Parada I

 

 

 

 

 

 
 
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