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Estudio técnico y restauración

José Milicua (1921-2013). Historiador del arte y patrono del Museo del Prado. Bibliografía completa

Con motivo del curso monográfico Velázquez y la cultura cortesana. 1650-1660. In memorian de D. José Milicua (1921-2013), Museo Nacional del Prado, 3 y 4 de diciembre de 2013, Gabriele Finaldi, Director Adjunto de Conservación e Investigación del Museo, pronunció estas palabras en memoria de José Milicua. Se presenta aquí la bibliografía completa de sus escritos sobre arte.

José Milicua (1921-2013). Historiador del arte y patrono del Museo del Prado. Bibliografía completa

José Milicua (1921-2013)

José Milicua (1921-2013)

Desde el Museo hemos querido dedicar este curso monográfico, Velázquez y la cultura cortesana 1650-1660 (3-4 de diciembre de 2013), al recuerdo de don José Milicua Illaramendi, historiador del arte, coleccionista, profesor de universidad y vocal del Real Patronato del Museo del Prado desde 1993 hasta el día de su muerte a los 92 años, el 20 de mayo de 2013.

Nacido en la villa guipuzcoana de Oñate, José Milicua se crió en Bilbao donde su padre, Florencio Milicua, era anticuario. Fue él quien le encaminó hacia los estudios de historia del arte que realizó en Barcelona, donde se había trasladado la familia. En torno a 1951 viajó a Italia, donde pudo conocer a Roberto Longhi, el más brillante de los historiadores italianos del arte del siglo xx, entrando pronto en su círculo de jóvenes colaboradores y siendo nombrado miembro del consejo de redacción de la revista “Paragone”, que había fundado el maestro en 1950. En las páginas de uno de los números del año 1954, Longhi, que no era hombre de elogios fáciles, se refería a Milicua de esta forma:

"No necesito decir, pues resulta evidente desde prácticamente todos los puntos de vista, cuan útiles me han sido las amables indicaciones de mi joven amigo español José Milicua, al que sin duda queda reservada la tarea de ir aclarando progresivamente los problemas relativos a la formación de Goya.

José Milicua y Roberto Longhi junto al Museo del Prado, 1955

De hecho, en este mismo número Milicua daba a conocer un pequeño grupo de obras que contribuían a definir la fisionomía artística del joven artista aragonés en el periodo que abarcaba desde su aprendizaje hasta su llegada a Madrid en 1773, “la zona más oscura que existe en toda la trayectoria del quehacer artístico de Goya” (como él mismo la definía), entre ellas el Sacrificio a Vesta, firmado y fechado en 1771.

La relación con Longhi fue determinante para el tipo de historia del arte que practicaría Milicua, caracterizada por un cuidadoso análisis del estilo de la obra de arte y de su iconografía, unido a un conocimiento preciso de la bibliografía y a una frescura de acercamiento que no se dejaba condicionar por opiniones recibidas. Aunque escribió relativamente poco, y eso es de lamentar, utilizó un estilo literario elegante, a veces expresivamente poético. Cito del artículo que publicó en 1953 sobre el Crucifijo de San Pablo de Francisco de Zurbarán:

"Sobre el abstracto horizonte negro, un relámpago disparado violentamente desde la derecha oprime con luz y sombra la figura de Jesús, tremendo atleta de cabeza señorial y manos de obrero, con el cuerpo desviado del eje de la cruz por el tirón brutal del brazo clavado. La testa derribada, buscando cobijo en el hombro hundido. Los grandes pies prensiles adhiriéndose como en última y tenue resistencia a la muerte al borde del supedáneo regado por su sangre. Y en el centro de esta aparición, la estupenda candidez crujiente del paño de pureza, sábana resecada al sol meridional.

Izq: Francisco de Goya, El sacrificio de Vesta, 1771. Óleo sobre lienzo, 33 x 24 cm. Zaragoza, Colección Palacios Remondo

Der: Francisco de Zurbarán, Crucifixión, 1627. Óleo sobre lienzo, 290 x 165 cm. Chicago Art Institute

Este Crucifijo, realizado para el convento de San Pablo en 1627, le valió a Zurbarán la invitación de la corporación sevillana para que se estableciera en la ciudad. Las fuentes, Ponz y Ceán sobre todo, citaban la obra con grandes elogios, pero con la francesada desapareció y se le perdió la pista. Fue Milicua quien recuperó la obra para la historia del arte al identificarla en una colección particular en Basilea.

Aunque José Milicua se interesó por el arte griego, escribió un libro sobre “Palencia monumental”, y dirigió la “Història universal de l’art” publicada en 10 volúmenes en catalán, entre 1988 y 1999, su gran pasión era la pintura caravaggista y algunos de sus textos más importantes fueron a enriquecer este campo. Sus aportaciones sobre José de Ribera, al que dedicó su primer artículo importante en 1952, han sido fundamentales. Pero Milicua no se limitó solamente a aportaciones escritas.

En el año 2000 propuso al Patronato del Museo del Prado que comprara un cuadro atribuido a José de Ribera que se vendía en subasta en Nueva York. Las opiniones sobre la obra eran divergentes y distintos especialistas rechazaron en un primer momento esta autoría. Sin embargo, su insistencia, su clarividencia y sus argumentos consiguieron que el Patronato del Museo realizara la adquisición. Se puede decir que esta incorporación a las colecciones del Prado dio inicio al proceso de redescubrimiento de la actividad juvenil del artista valenciano, desconocida o mal entendida hasta entonces, y que -gracias también a los estudios del historiador florentino Gianni Papi, con quien Milicua formó una alianza comprometida- se ha convertido en uno de los terrenos más fértiles en el campo de los estudios caravaggescos en los últimos lustros. Su fidelidad a Ribera se vio coronada en el año 2011 con una bellísima exposición celebrada en el Prado que trataba los primeros años de la actividad del artista en Roma y Nápoles y de la que fue co-comisario con Javier Portús.

José de Ribera, La resurrección de Lázaro, h. 1616. Óleo sobre lienzo, 171 x 289 cm. Madrid, Museo Nacional del Prado (p-7768)

Milicua era también el connoisseur culto de tiempos pasados: aquel que sabe reconocer las características de una obra de arte, aquellos rasgos que la hacen de un artista y no de otro, los trazos individuales, la escritura pictórica personal que la sitúan en una ubicación precisa de la historia del arte, un lugar geográfico, un momento específico en el desarrollo de una personalidad artística en particular

En una entrevista publicada en Ars Magazine en 2011 recordaba que “Un día un conservador amigo [del Prado] me enseñó una serie de fotografías de obras para conocer mi opinión y al ver una de un san Jerónimo leyendo pensé que o bien era un Georges La Tour o una copia, pero en ambos casos era muy interesante.” Esto tuvo lugar en el verano de 2004. Milicua y este conservador, Javier Portús, fueron juntos a ver el cuadro en el Instituto Cervantes en Madrid y rápidamente pudo averiguar que se trataba efectivamente de un original desconocido del poético y misterioso maestro lorenés del siglo xvii. La importancia del descubrimiento fue enorme. La Tour es prácticamente un de artista de culto, del que se conocen menos de medio centenar de obras. En la actualidad el cuadro se encuentra depositado en el Museo del Prado, donde todos los visitantes lo pueden apreciar y disfrutar. El San Jerónimo, recién llegado a la escena artística, figuró como protagonista en la exposición “Caravaggio y la pintura realista europea”, celebrada en el Museu Nacional d’Art de Catalunya en 2005, exposición que comisarió Milicua con la estrecha colaboración de algunos historiadores del arte que habían sido sus discípulos en la Universidad de Barcelona, entre ellos Margarita Cuyàs, Joan Sureda y Artur Ramón.

Georges La Tour, San Jerónimo leyendo una carta, h. 1627-29. Óleo sobre lienzo, 73 x 59 cm. Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, depositado en el Museo Nacional del Prado

La relación de Milicua con el Prado le proporcionó muchas satisfacciones. En 1970 donó un cuadro de su colección al Museo, unos Desposorios de la Virgen de Pier Francesco Mazzucchelli, llamado il Morazzone, un artista lombardo del siglo xvii del que el Prado no tenía ninguna obra. Recientemente, después de su restauración, se ha expuesto en la muestra “La Belleza encerrada” junto con pequeños cuadros de Cerano y Giulio Cesare Procaccini, formando un trío “borromeico” de gran elegancia.

Seguramente Milicua recordaba las palabras que había dedicado Longhi a Morazzone, describiéndolo como un pintor de una “fertilidad inventiva que oscilaba entre el drama escénico y el ballet, y cuyos personajes parece que a veces bailan el tango, en otras ocasiones la jota aragonesa, y también el twist”. Estos Desposorios se ajustan más, quizás, a la “jota aragonesa”.

En 1993 José Milicua entró a formar parte del Patronato del Museo y en sus últimos años se enorgullecía de ser su miembro más antiguo, en ambos sentidos de la palabra. Miguel Zugaza en el homenaje que le rindió la Fundación Amigos del Museo del Prado en 2008, afirmó que “A lo largo de todos estos años Milicua ha brindado su consejo a los directores que se han sucedido en el tiempo y ha sabido apreciar y estimular como pocos el fundamental trabajo de nuestros restauradores y valorar los proyectos de investigación de los más activos conservadores del Museo”.

Pier Francesco Mazzucchelli, Desposorios de la Virgen, 1602-03. Óleo sobre papel pegado en lienzo, 31 x 41 cm. Madrid, Museo Nacional del Prado (p-3153)

En el Prado, todos los que lo hemos tratado hemos disfrutado de su conversación amable y culta, de sus conocimientos de la cultura popular y sus entusiasmos culinarios, de sus anécdotas y de su ironía. Hemos aprendido mucho de él y, naturalmente, le echamos de menos. Termino con las palabras que le dedicó un antiguo director del Museo del Prado, Francisco Calvo Serraller, en las páginas del periódico El País el día después de su fallecimiento:

"En cualquier caso, por mucho que se quiera cifrar en hechos e iniciativas la calidad de Milicua, siempre se sentirá la frustración de no ver reflejado el valor único de su personalidad: su elegancia, su refinamiento, su rara erudición, su sentido del humor, su generosidad, su insaciable curiosidad… Sin duda, Milicua llevaba el aura de los antiguos grandes maestros.

Bibliografía completa

Recopilada por Elena Cenalmor

Artículos y reseñas

“Un Snyders inédito en la colección Riviére”, en Cobalto arte antiguo y moderno Barcelona, vol. 1, 4, 1948, pp. 22-24.

“Nuevas sobre Ordoñez y Silóe en Nápoles”, en Archivo Español de Arte, 24, 1951, pp. 331-334.

“Una Virgen con Niño de Juan de Sevilla”, en Archivo Español de Arte, 24, 1951, pp. 329-330.

“La Exposición nacional de arte eucarístico antiguo de Barcelona”, en Archivo Español de Arte, 25, 1952, pp. 304-307.

“Ribera” / Elisabeth du Gué Trapier, exposición en Nueva York, The Hispanic Society of America, en Archivo Español de Arte, 25, 1952, pp. 296-299.

“En el centenario de Ribera. Ribera en Roma: el manuscrito de Mancini”, en Archivo Español de Arte, 25, 1952, pp. 309-322.

“El Crucifijo de San Pablo, de Zurbarán”, en Archivo Español de Arte, 26, 1953, pp. 177-186.

“Anotaciones al Goya joven”, en Paragone, 5, 1954, pp. 5-28.

“Inéditos de Bernardo Cavallino”, en Goya, 2, 1954, pp. 68-72.

“Un paisaje de Luis Paret”, en Goya, 20, 1957, pp. 126-127.

“A propósito del pequeño Crucifijo ticianesco del Escorial”, en Archivo Español de Arte, 30, 1957, pp. 115-123.

“Observatorio de ángeles”, en Archivo Español de Arte, 31, 1958, pp. 1-16.

“Un retrato de Campeche”, en Archivo Español de Arte, 31, 1958, pp. 143-144.

“Un cuadro perdido de Goya: el Escudo del Real Instituto Militar Pestalozziano”, en Goya, 35, 1960, pp. 332-334.

“Bernardo Lorente Germán: El retrato del infante don Felipe”, en Archivo Español de Arte, 34, 1961, pp. 313-320.

“Pintura italiana del siglo xvii en el Casón del Buen Retiro”, en Goya, 97, 1970, pp. 2-10.

“La Construcción, por Francisco de Goya”, Folleto (Planeta), Madrid, 1981, pp. 1-8.

Libros

Palencia monumental. (Los monumentos cardinales de España, 17), Madrid, 1954.

Zurbarán, Barcelona, 1957.

Guide artistique de l’Espagne, París, 1967.

VVAA, Cómo reconocer el arte, edición española dirigida por José Milicua, Barcelona, 1980, 12 vols.

Historia universal del arte, dirigida por José Milicua, Barcelona, 1985, 10 vols.

Diez estudios sobre pintura, Barcelona, 1991. Recopilación de artículos: “En el centenario de Ribera. Ribera en Roma. El manuscrito Mancini”; “El Crucifijo de San Pablo, de Zurbarán”; “Inéditos de Bernardo Cavallino”; “Anotaciones al Goya joven”; “Un paisaje de Luis Paret”; “A propósito del pequeño Crucifijo ticianesco del Escorial”; “Observatorio de ángeles”; “Un cuadro perdido de Goya: el Escudo del Real Instituto Militar Pestalozziano”; “Bernardo Lorente Germán: El retrato del Infante don Felipe”; “La Construcción, por Francisco de Goya”.

Comisario de exposiciones

El Greco: su revalorización por el modernismo catalán, cat. exp., coordinación a cargo de José Milicua, Barcelona, Museu Nacional d’Art de Catalunya, 1996. Cronología, pp. 63-77. Fichas: “San Pablo”, cat. 10; “San Pedro y san Pablo”, cat. 11; “El Bautismo de Cristo”, cat. 21.

Los cinco sentidos y el arte, cat. exp., coordinación a cargo de Sylvia Ferino-Pagden y José Milicua, Madrid, Museo del Prado, 1997. Fichas: Caravaggio, “Muchacho con una cesta de fruta”, cat. V.3; “Muchacho mordido por un lagarto”, cat. V.4; “Narciso”, cat. V.5. O. Gentilesch: “Tañedora de laúd”, cat. V. 7. J. de Ribera, “La Vista”, cat. VI; “Hombre con garrafa de moscatel y pandereta”, cat. VI.2; “Muchacha con pandereta (El Oído)”, cat. VI.4; “El escultor ciego (El Tacto)”, cat. VI.5. Luca Giordano: “El Tacto”, cat. VI.6; “El Gusto”, cat. VI.7. L. Mehus: “El ciego de Gambazo (El Tacto)”, cat. VI.8. Maestro del Anuncio de los Pastores, “Muchacha con una rosa (El Olfato), cat. VI.9; “Hombre mirándose al espejo (La Vista)”, cat. VI.10. J. H. Schönfeld, “El Tacto”, cat. VI.11. H. Terbrugghen, “Joven fumador de pipa (¿El Olfato?), cat. VII.1; “El concierto (¿El Oído?), cat. VII.2. M. Sweerts, “Muchacho con turbante y ramillete de flores”, cat. VII.3; “La toilette (¿El Tacto?)”, cat. VII.4. J. A. Escalante, “Triunfo de la Fe sobre los sentidos”, cat. X.8.

Pasión por la pintura: la coleccion Longhi, cat. exp., coordinación a cargo de José Milicua, Madrid, Fundación la Caixa, 1998. Ensayo: “Acercamiento a Roberto Longhi”, pp. 13-26.

El bodegón español de Zurbarán a Picasso, cat. exp., coordinación a cargo de José Milicua, Bilbao, Museo de Bellas Artes, 1999. Biografías y fichas: J. de Ribera, p. 91; “El olfato”, cat. 9; D. Velázquez, p. 114; “La mulata”, cat. 17; Anónimo, “El bodegonero”, cat. 18; Alejandro de Loarte, p. 121; “Bodegón de frutas”, cat. 19.

Caravaggio y la pintura realista europea, cat exp., coordinación a cargo de José Milicua, Barcelona, Museu Nacional d’Art de Catalunya, 2005-2006. Fichas: Caravaggio, “Santa Catalina de Alejandría”, cat. 2; “David y Goliat”, cat. 4. G. de La Tour: “Salomé con la cabeza del Bautista”, cat. 10; “San Jerónimo leyendo una carta”, cat. 40. J.B. Maíno: “San Pedro arrepentido”, 43. J. de Ribera, “San Sebastián curado por las santas mujeres”, cat. 59; “Santiago el Mayor”, cat. 60; “El Tacto o El escultor ciego”, cat. 62; “Martirio de san Bartolomé”, cat. 64. M. Stanzione: “Santa Inés”, cat. 68. H. Terbrugghen, “Muchacho encendiendo una pipa”, cat. 71. L. Tristán: “La Última Cena”, cat. 72. D. Velázquez: “El apóstol san Pablo”, cat. 73; “El apóstol santo Tomás”, cat. 74.

De Luca Giordano a Goya: pintura del xviii en España, cat. exp., coordinación a cargo de José Milicua, Barcelona, Fundación Francisco Godia, 2010-2011. Fichas: L. Tiépolo: “Cristo presentado al pueblo”, cat. 9. F. de Goya: “La obra”, cat. 15; “La Beata, dueña de la duquesa de Alba”, cat. 16; “Retrato de Asensio Juliá”, cat. 17.

El joven Ribera, cat. exp., coordinación a cargo de José Milicua y Javier Portús, Madrid, Museo del Prado, 2011. Fichas: J. de Ribera, “San Antonio Abad”, cat. 12; “El Gusto”, cat. 19; “La Vista”, cat. 20; “El Olfato”, cat. 21.

Colaboración en libros y catálogos

L’època dels Genis Renaixement i Barroc, cat. exp., Ayuntamiento de Gerona/Ayuntamiento de Barcelona, 1987-1989. Fichas: J. de Ribera, “Martiri de Sant Bartolomeu”, cat. 17; M. Stanzione, “Santa Agnes”, cat. 46.

Colección Cambó, cat. exp., Madrid, Museo Nacional del Prado, 1990. Ficha: Lucas Cranach, “Pareja amorosa desigual”, cat. 59.

“Picasso Buenos Aires”, 1901, en Picasso i l’art espanyol Antecedents i conseqüents (jornadas en el Museo Picasso, 25-28 de abril de 1990), Barcelona, 1990, pp. 48-54.

Capolavori dal Museo d’Arte della Catalogna, cat. exp., Roma, 1990-1991. Fichas: El Greco, “San Pietro e San Paolo”, cat. 4; J. de Ribera, “Martirio di San Bartolomeo”, cat. 5.

Capolavori dal Museo di Bellas Artes di Bilbao, cat. exp., Padua/Roma, 1991. Ficha: J. de Ribera, “San Sebastián curado por las santas mujeres”, pp. 24-26.

Ribera: 1591-1652, cat. exp., Madrid, Museo Nacional del Prado, 1992. Ensayo “De Játiva a Nápoles (1591-1616)”, pp. 19-33; Ficha: “Martirio de San Bartolomé”, cat. 26.

Los paisajes del Prado, Madrid, 1993. Ensayo: “Velázquez y el paisaje”, pp. 207-222.

Immagini del sentire: i cinque sensi nell’arte, cat. exp., Cremona, Centro Culturale Citta Di Cremona ,1996-1997. Fichas: Caravaggio, “Narciso”, “Ragazzo morso del ramarro”, “Ragazzo con canastro di fruta”, pp. 136-140; J. Ribera, “La Vista”, “Lo scultore cieco”, “L’Udito”, pp. 144-152; Maestro dell’Anuncio ai Pastori, “La Vista”, p. 154; L. Giordano, “Il Tatto”, “Il Gusto”, pp. 156-158; P.J. Nickhl, “Cinque sensi”, pp. 162; J.H. Schönfeld, “Il Tatto”, p. 160; L. Mehus, “Oudenaarde”, p. 164; H. Terbrugghen, “Concerto”, “L’Olfato”, pp. 182-184; M. Sweerts, “L’Olfato”, “Il Tatto”, pp. 186-188; J.A. Escalante, “La Fede trionfante”, p. 284.

Zurbarán al Museu Nacional d’Art de Catalunya, cat. exp., Barcelona, Museu Nacional d’Art de Catalunya, 1998. Fichas: F. de Zurbarán, “Cristo en la cruz”, cat. 4; “Cristo en la cruz con la Virgen, la Magdalena y san Juan”, cat. 5.

Caravaggio, cat. exp., Madrid, Museo Nacional del Prado/Bilbao, Museo de Bellas Artes, 1999-2000. Fichas: “David y Goliat”, p. 106-109; “Salomé con la cabeza de san Juan Bautista”, p. 138-143. 

Caravaggio. La luce nella pittura lombarda, cat. exp., Bergamo, Academia Carrara, 2000. Caravaggio: “Salomé con la testa del Battista”, cat. 52.

Velázquez, cat. exp., Roma, Fondazione Memmo, 2001. Fichas: D. Velázquez, “San Pablo”, p. 152; “Santo Tomás”, p. 158; “Villa Medici en Roma”, pp. 170-173.

Juan Bautista Maíno (1581-1649), cat. exp., Madrid, Museo Nacional del Prado, 2009. Fichas: J.B. Maíno, “San Pedro arrepentido”, cat. 12.

Otros textos

Solemne investidura de Doctor Honoris Causa al profesor Ferdinando Bologna (discurso de presentación), Universidad de Barcelona, Barcelona, 1990.

Enciclopedia del Museo del Prado, voz para José Milicua Illarramendi, https://www.museodelprado.es/enciclopedia/enciclopedia-on-line/voz/milicua-illarramendi-jose/

Homenaje a José Milicua : 27 de mayo de 2008, Madrid, Fundación Amigos del Museo del Prado, 2008.

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