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Proyecto

Los sabores del Prado. Parada I. Un festín para los ojos

La comida y el acto de comer, como elementos centrales de la propia vida, han estado muy presentes en el arte desde la antigüedad. El bodegón es el género más conocido, en el que animales, frutas, verduras, flores y toda clase de objetos inanimados son tomados como objeto de representación. 

Además de su valor estético y técnico, el género de la naturaleza muerta también se ha convertido en un valiosísimo documento para comprender nuestro pasado. El bodegón nos permite observar alimentos y utensilios de cocina, pero también adentrarnos en las tradiciones, costumbres y valores que configuran la gastronomía y los rituales sociales vinculados con la comida en distintos ámbitos temporales, geográficos y culturales.

Desde una mirada actual, los bodegones del Museo del Prado nos invitan a reflexionar sobre temas actuales en torno a la comida. ¿Qué papel juega la industria alimentaria en el modo en que comemos? ¿Nos alimentamos de forma sostenible, ecológica, ética, o al menos nutritiva? ¿Qué relación mantiene la comida con el territorio? ¿Cuál es su peso en las celebraciones comunitarias? ¿Cómo han influido la multiculturalidad y la globalización? ¿La ingeniosa cocina de autor es una moda pasajera o aporta nuevas experiencias? ¿Estamos perdiendo los modos tradicionales de cocinar y de alimentarnos? 

En el Museo encontramos numerosos bodegones que permiten profundizar en estas cuestiones. Mostraremos aquí varios ejemplos, pero hay muchos más, como los de Sánchez Cotán o los de Clara Peeters

Podéis compartir vuestras propuestas y experiencias a través de: #LosSaboresDelPrado#PradoEducación#PradoContigo@museodelprado

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Los sabores del Prado en casa

Un festín para los ojos

Un festín para los ojos
Bodegón con salmón, limón y recipientes. Luis Egidio Meléndez, 1772

Luis Egidio Meléndez es uno de los bodegonistas españoles más reconocidos tanto a nivel nacional como europeo. El Prado posee un importante conjunto de obras suyas, que proceden del Palacio de Aranjuez y responden a un encargo para el entonces Príncipe de Asturias, el futuro rey Carlos IV. Su pintura nos permite aproximarnos a la alimentación de las clases populares en el Madrid del siglo XVIII.

En la imagen, un limón solitario y una rodaja de salmón fresco se ubican sobre una mesa de madera, en compañía de un grupo de cacharros de cocina. Una vasija de cobre, un cazo de bronce con un larguísimo mango y un puchero tapado por un recipiente de loza, del que sobresale el mango de un cucharón. 

Meléndez asumió el tradicional reto de la pintura de bodegones, que exigía la imitación de los objetos con el mayor realismo posible, logrando una precisión casi fotográfica. El artista ordena sabiamente los espacios, las formas y los colores, combinando los alimentos con la geometría de botellas, jarras y utensilios de cocina. La aparente monotonía en sus bodegones esconde una sutil variedad que invita a ser vista y degustada con toda calma. 

Propuesta

Propuesta
Algunos de los bodegones de Meléndez

Hoy en día es frecuente hablar sobre recetas personales y ver los populares programas de cocina en los medios de comunicación. Esta moda nos impulsa a explorar distintos modos de creación culinaria y a convertirnos en grandes chefs. El abanico es muy amplio, desde las recetas tradicionales hasta las más contemporáneas, desde las más sencillas a las más arriesgadas, desde sabores locales a sabores exóticos. La experiencia vital y cultural de cada persona es determinante a la hora de cocinar, y es ahí donde radica el valor de lo cocinado.

Los bodegones de Meléndez son capaces de despertar el apetito a través de los ojos. Por ello, os proponemos elegir uno y elaborar una receta propia a partir de sus elementos. Dado que en algunos casos los alimentos representados pueden ser limitados, os invitamos a añadir aquello que necesitéis para dar el toque personal al plato y que las posibilidades sean infinitas.

El reto aún no ha terminado, ya que nos gustaría poder ver el aspecto de esa receta tal y como hace el artista Mikkel Jul Hvilshøj, especializado en fotografía publicitaria. Sus imágenes minimalistas ilustran la receta perfecta para un pisto, una papilla o una buena pasta, por ejemplo. Con un estilo gráfico y simple consigue unas imágenes exquisitas.

Elabora tu receta y comparte con nosotros una foto de tu composición a través de #LosSaboresDelPrado,  #PradoEducación#PradoContigo@museodelprado

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