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Proyecto

Te quiero en pintura: retratos con emoción. Parada I. Tiziano

En esta actividad nos adentraremos en el lado más humano y personal de los grandes artistas de la colección del Museo. Nos serviremos para ello de autorretratos y de retratos de sus seres queridos. Este acercamiento nos permitirá explorar de forma más profunda las emociones, llenas de matices, que estos artistas reflejaron, dejando unidas para siempre sus historias de vida personales y su producción pictórica.

Memoria y emoción están íntimamente relacionadas, pues los recuerdos se fijan en función de la intensidad de la respuesta emocional y fisiológica de cada vivencia. Partiendo del concepto de memoria emocional, os proponemos un viaje a través de nuestros recuerdos y de las emociones que los acompañan.

¿Qué experiencias nos construyen como personas únicas? ¿Es esta identidad algo subjetivo o está influida por nuestros lazos afectivos? ¿Cómo nos vemos a nosotros mismos? ¿Cambia esta imagen a lo largo de la vida? Motivados por el pulso vital de las obras de nuestros grandes artistas, intentaremos generar un debate en torno a todas estas cuestiones, que son universales y siempre actuales.

Cada lunes de octubre publicaremos una nueva propuesta participativa. 

Podéis compartir vuestras propuestas y experiencias a través de: #TeQuieroEnPintura#PradoEducación#PradoContigo@museodelprado

Comunidad
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Actividad

Tiziano

Tiziano
Autorretrato, Tiziano, h. 1562

En este autorretrato se ve el perfil del gran maestro veneciano, pero también el de una persona madura y con una vida llena de experiencias. Tiziano no duda en representarse a sí mismo con una edad que ronda los 75 años, proyectando la imagen de una persona experimentada, formada y reconocida. La mirada firme y reflexiva, el gesto grave y la barba larga y canosa le confieren autoridad. En su mano derecha lleva la herramienta que le identifica como pintor, su pincel. La vestimenta negra, la cadena de oro y el tocado que porta en la cabeza le identifican como una persona noble e intelectual.

El autorretrato de perfil era algo poco común, en parte por la dificultad técnica que entraña, al necesitar de varios espejos para su realización. Además, es posible que Tiziano, ya en el final de su vida, quisiera fijar su imagen para la posteridad de un modo similar al del perfil de una moneda, lo que se asocia con la fama y el reconocimiento. El artista mostraba así su lugar y su importante huella en la historia del arte, en un momento de rivalidad con el gran Miguel Ángel.

 

Salomé

Salomé
Salomé, Tiziano, h. 1550

En la imagen, una mujer de piel clara nos devuelve la mirada, inclinando su cabeza hacia el espectador. Es una figura sensual, en la que destacan sus labios rojos, sus mejillas rosadas y la delicadeza de las perlas en su peinado y en los pendientes. 

La pálida piel de la modelo y las transparencias de sus ropajes nos guían en una diagonal hacia la zona alta en penumbra, donde se vislumbra el siniestro trofeo que lleva sobre una bandeja: la cabeza de San Juan Bautista, la cual identifica a nuestra protagonista con Salomé, esposa del rey Herodes

Al igual que en otras obras de Tiziano, se ha sugerido que el pintor escogió a su hija Lavinia como modelo para el personaje de Salomé. Ello explicaría esa mirada familiar entre ambos, esa fuerza emocional y el buen conocimiento de los detalles, que hacen que el pintor ponga en su paleta algo más que pintura para narrar la historia.

Propuesta de participación

El autorretrato de Tiziano nos hace reflexionar sobre el paso de los años, sobre cómo cambian nuestro físico y nuestras prioridades, y sobre cómo nuestras vivencias nos hacen evolucionar y nos configuran como personas. Seguramente todos hemos visto alguna vez nuestras fotografías antiguas y hemos sentido una gran distancia con respecto a cómo éramos, qué actitudes teníamos, cómo vestíamos, o en compañía de quién estábamos. 

Una interesante experiencia es la del pintor William Untermohlen, que se siguió autorretratando con frecuencia incluso tras verse afectado por la enfermedad de Alzheimer. Sus retratos de los últimos años reflejan de un modo impactante la evolución de la enfermedad y su mirada fuerte, pero cada vez más llena de incertidumbre y desasosiego. Puedes leer un artículo sobre este artista y ver su galería de autorretratos

Os invitamos a compartir una fotografía vuestra antigua y una reciente (pueden ser selfies, para que sean “autorretratos”). De este modo podemos jugar a recordar y a comparar los elementos que nos han definido en el pasado con los que nos definen en el presente 

Podéis compartir vuestras fotografías y comentarios a través de: #TeQuieroEnPintura#PradoEducación#PradoContigo@museodelprado

 
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