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Una obra, un artista: Tríptico de la Redención

Septiembre de 2021

La colección del Museo del Prado, su historia, incluso el propio edificio y su entorno, son una fuente inagotable de experiencia y conocimiento. Para facilitar el acercamiento a toda esa información PradoEducación organiza una serie de actividades que parten de la transversalidad, el diálogo con los participantes y la mirada crítica.

Los fines de semana nos tomamos el tiempo necesario para estudiar algunas obras de arte en profundidad, analizando diferentes aspectos de su creación y de los artistas que las realizaron.

Con la actividad Una obra. Un artista, nos adentramos a fondo en la obra a través de numerosos detalles y testimonios documentales. De esta manera entendemos la historia que hay detrás de ella, contextualizando el proceso creativo y el momento histórico en el que surgieron. Intentamos mostrar diferentes puntos de vista, así como cuestionar las historias que nos han contado, para construir nuevos relatos que amplíen el conocimiento heredado del Museo.

Programas públicos
Inscripción
15 minutos antes en el mostrador de Educación por riguroso orden de llegada
Horario
Sábados a las 12.30, 16 y 17.30 h Domingos a las 11 y 12.30 h
Duración
1 hora aproximadamente
Destinatarios
Público general
Lugar de realización
Museo Nacional del Prado
Aforo
14 personas

Calendario

Septiembre 2021

Sáb 4
12:30 16:00 17:30
Dom 5
11:00 12:30
Sáb 11
12:30 16:00 17:30
Dom 12
11:00 12:30
Sáb 18
12:30 16:00 17:30
Dom 19
11:00 12:30
Sáb 25
12:30 16:00 17:30
Dom 26
11:00 12:30

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Una obra, un artista

Historia de la obra

Historia de la obra
Maestro de la Redención del Prado. Tríptico de la Redención. h. 1450. Óleo sobre tabla, 195 x 172 cm (tabla central) y 195 x 77 cm (tablas laterales). [P-1888, P-1889, P-1890, P-1891 y P-1892].

El llamado Tríptico de la Redención llegó al Museo del Prado en 1872 procedente del Museo de la Trinidad, creado a partir de la Desamortización de Mendizábal y que acogía obras de los monasterios y conventos desamortizados de Madrid y provincias cercanas. Entre ellos estaba el Convento de Nuestra Señora de los Ángeles, primer destino conocido del tríptico.

El citado Convento de los Ángeles fue fundado en 1563 por Leonor de Mascarenhas, una dama portuguesa que acompañó a Isabel de Portugal cuando vino a España para casarse con su primo el emperador Carlos V y posteriormente fue aya de Felipe II y, años después, del hijo de este, el príncipe don Carlos.

Entre los bienes que Leonor de Mascarenhas donó al monasterio en su carta fundacional figuraba este tríptico: “Vn rretablo grande con dos puertas Q(u)es cruzifixo y la criación del mundo Y con adán y eua. Y el Juizio en la otra puerta y las obras de la misericordia. E los siete sacramentos De la Yglesia”.

El autor

El autor
Detalle de la inscripción que atribuía la tabla de La Crucifixión a Rogier van der Weyden.

Durante mucho tiempo se creyó que este tríptico podía ser una obra original de Rogier van der Weyden e incluso se puso su nombre en las cartelas que se pintaron en la parte inferior de las tablas tras su incorporación a las colecciones del Prado.

Posteriormente se pensó que podría ser obra de algún colaborador suyo y se propuso el nombre de Vrancke van der Stockt, su principal discípulo, que a la muerte de su maestro en 1464 fue nombrado pintor oficial de Bruselas y ocupó importantes cargos en la ciudad. Sin embargo, no se conoce ninguna obra que pueda atribuírsele con seguridad y en la actualidad se rechaza su autoría.

Por tanto, a la espera de nuevos estudios o el hallazgo de documentación que pudiera indicar la autoría de estas tablas, su anónimo autor ha pasado a denominarse “Maestro de la Redención del Prado”.

Parece evidente que el anónimo autor de este tríptico debió de trabajar durante un tiempo en el taller de Rogier van der Weyden, pero más que un imitador fue un cercano colaborador y seguidor del maestro, y desarrolló un estilo propio, independiente y personal. Sus figuras son más alargadas y con una cabeza pequeña, con gestos torpes y repetitivos, y no muestran el característico dramatismo de las escenas de Van der Weyden.

El soporte

El soporte
Maestro de la Redención del Prado. Tríptico de la Redención. La moneda del César (Jesús y un apóstol). h. 1450. Óleo sobre tabla, 195 x 77 cm. [P-1890].

La tabla central del tríptico está formada por siete piezas de roble dispuestas en sentido vertical, con espigas como elemento de unión, mientras que las puertas laterales se hicieron uniendo cuatro piezas de roble en cada una. En ambos casos los estudios dendrocronológicos han confirmado que el roble usado procede de la región del Báltico y que sus últimos anillos se formaron en 1414.

A mediados del siglo XIX, cuando el tríptico estaba en el Museo de la Trinidad, se decidió cortar las tablas laterales por sus cantos para separar el anverso y el reverso, momento en que también fueron engatilladas, tal y como se mantienen en la actualidad. Por ese motivo hoy día pueden verse al mismo tiempo las cinco tablas pintadas.

La composición

La composición
Detalle de las cresterías y arquerías de la tabla de La Crucifixión.

Se trata de un tríptico, que en sus tablas exteriores mostraba la escena de la Moneda del César y en el interior la Crucifixión flanqueada por la Expulsión de Adán y Eva, a la izquierda, y el Juicio Final a la derecha.

Las tres escenas religiosas del interior del tríptico están enmarcadas por motivos arquitectónicos, por unos arcos apuntados que presentan en sus arquivoltas una serie de pequeñas escenas religiosas que enriquecen el mensaje de las escenas principales.

Ese esquema compositivo recuerda a lo que había hecho Rogier van der Weyden en el famoso Tríptico de Miraflores (Berlín, Gemäldegalerie) y también Dirk Bouts en el Tríptico de la Vida de la Virgen, conservado en el Prado (P-1461). Sin embargo, en ambos casos esas pequeñas escenas parecen esculturas en piedra, del mismo color que las dovelas de los arcos, mientras que esta obra esas pequeñas escenas tienen color, por lo que resultan más vivas, más realistas.

La tabla central. La Crucifixión

La tabla central. La Crucifixión
Maestro de la Redención del Prado. Tríptico de la Redención. La Crucifixión. h. 1450. Óleo sobre tabla, 195 x 172 cm. [P-1888].

La tabla central muestra a Cristo Crucificado entre la Virgen y San Juan Evangelista, cuyos rostros presentan abundantes lágrimas. La sangre que ha brotado de la herida del costado de Cristo ha resbalado por su cuerpo hasta manchar el paño de pureza.

En el arco que enmarca la escena y da paso al interior de una iglesia, posiblemente la colegiata de Santa Gúdula de Bruselas, se representan seis escenas de la Pasión a todo color bajo doseletes de piedra de color gris. De izquierda a derecha y de arriba abajo, son: la Oración en el huerto, la Flagelación, Cristo con la cruz a cuestas, el Descendimiento, el Entierro y la Resurrección.

Los pilares laterales se decoran con pequeñas escenas que representan diferentes sacramentos, también a color y bajo doseles de piedra. En el lado izquierdo encontramos el Bautismo, la Confirmación y el Orden sacerdotal, y a la derecha el Matrimonio, la Penitencia y la Extremaunción, mientras que la Eucaristía -el más importante- se representa en el interior de la iglesia, tras las figuras de Cristo, la Virgen y San Juan. El pintor lo ha dividido en varios momentos sucesivos: la Proclamación del Evangelio, la Consagración y la Comunión.

Por último, en las enjutas doradas dos tondos muestran los símbolos de los evangelistas Juan y Marcos: un águila y un león que sostienen sendas filacterias.

La tabla izquierda. La expulsión del Paraíso

La tabla izquierda. La expulsión del Paraíso
Maestro de la Redención del Prado. Tríptico de la Redención. Adán y Eva expulsados del Paraíso. h. 1450. Óleo sobre tabla, 195 x 77 cm. [P-1891].

En la tabla izquierda del tríptico se representa la Expulsión de Adán y Eva del Paraíso en dos escenas consecutivas. Al fondo, Eva muerde la fruta que le ha ofrecido una serpiente con cabeza de mujer que está enroscada en el Árbol del Conocimiento del Bien y el Mal y al mismo tiempo ofrece otra fruta a Adán. En primer término ambos cruzan las puertas de madera que cierran el Jardín del Edén amenazados por el ángel que vuela sobre ellos con una gran espada. Están desnudos y tapan sus genitales con una hoja de higuera.

En el arco, a todo color y bajo doseles de piedra, se representan los seis días de la Creación: Dios crea la Luz, Dios crea los cielos, Dios crea las aguas y la tierra seca, Dios crea las estrellas y los cuerpos celestes, Dios crea las aves y los peces, y Dios crea a Adán. En las enjutas se muestra la Creación de Eva y el Descanso del séptimo día.

El programa iconográfico se completa con las dos escenas que aparecen en las ménsulas que sostienen el arco: Caín matando a Abel y Sansón con el león.

La tabla derecha. El Juicio Final

La tabla derecha. El Juicio Final
Maestro de la Redención del Prado. Tríptico de la Redención. El Juicio Final. h. 1450. Óleo sobre tabla, 195 x 77 cm. [P-1891].

En el ala derecha del tríptico se representa el Juicio Final, presidido por el Cristo apocalíptico, entronizado sobre el cosmos, como señor del universo, y el arcoíris, signo de la alianza entre Dios y el hombre. Como es habitual, flanquean su rostro una vara florida, emblema de la misericordia y una espada, atributo de la justicia.

A ambos lados hay unos ángeles trompeteros y un poco más abajo las figuras de la Virgen y San Juan Bautista como intercesores de la humanidad. En la parte inferior se representa la resurrección de los muertos, que salen de sus tumbas. Los justos son recibidos por un ángel -a la izquierda- que los conducirá al Paraíso, mientras que los condenados irán al Infierno, al Inframundo, hacia donde los arrastra un negro demonio.

En el arco y en las enjutas se representan las Obras de Misericordia: vestir al desnudo; dar de beber al sediento; dar de comer al hambriento; hospedar al forastero; visitar al preso y visitar al enfermo. También se ha incluido el entierro de los difuntos en las enjutas del arco, desdoblado en dos escenas, el traslado del muerto y su entierro. En todas las escenas aparece la figura de Cristo como como espectador.

En las ménsulas hay un ángel y un toro, símbolos de los evangelistas Mateo y Lucas.

Las puertas exteriores. La moneda del César

Las puertas exteriores. La moneda del César
Maestro de la Redención del Prado. Tríptico de la Redención. La moneda del César. h. 1450. Óleo sobre tabla, 195 x 77 cm. [P-1892].

En la cara exterior de las puertas laterales -hoy convertidas en tablas independientes- se representa el episodio de La moneda del César, ejecutado en grisalla, técnica pictórica muy usada a finales de la Edad Media en Flandes, en Francia y en Alemania para pintar las puertas exteriores de los trípticos y polípticos, generalmente con figuras que pretenden imitar esculturas en color piedra situadas sobre unas ménsulas o basamentos dentro de sus correspondientes hornacinas.

En la tabla derecha hay tres fariseos o espías de los sumos sacerdotes que muestran a Cristo -en la tabla izquierda, junto a uno de sus discípulos- un denario de plata al tiempo que le preguntan si es lícito pagar tributo al emperador romano. Su respuesta: Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. (Mateo 22, 21). El diálogo completo puede leerse en las inscripciones del frente de los respectivos pedestales.

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