El Museo del Prado exhibirá, durante un período de diez años, la primera pintura hispanoflamenca castellana documentada

    miércoles 23 de mayo de 2012

    Don Íñigo López de Mendoza, gran poeta y estudioso de la ciencia, fue el mejor ejemplo para la nobleza castellana de su tiempo de que las letras "no embotan el fierro de la espada". Las dos vocaciones de don Íñigo, las armas y las letras, se materializaron en las dos colecciones iniciadas por el marqués, la armería y la biblioteca, que habían de ser el orgullo de sus sucesores, los duques del Infantado. Pero también fueron dos sus devociones. Una fue su linaje, su familia (su mujer, doña Catalina Suárez de Figueroa –representada junto a él en este retablo-, y sus hijos), y la otra la Virgen, devoción de la que dan testimonio los Gozos de Santa María escritos por él, incorporados a los pergaminos que llevan los ángeles de este retablo.

    Jorge Inglés

    A excepción del documento que le vincula con el marqués de Santillana, poco se sabe de Jorge Inglés, que une su condición de pintor a la de miniaturista. Se ha especulado sobre su origen inglés o el de su familia, al ser el suyo un apellido de origen, pero, por el momento, no se ha podido saber nada ni sobre donde nació ni sobre donde se formó. Por tal razón, el punto de partida para definir su estilo y atribuirle otras obras es este altar de los ángeles, propiedad del duque del Infantado.

    A juzgar por este retablo y por las otras obras que se le han adscrito, sobre todo El retablo de san Jerónimo, mandado hacer por don Alonso de Fonseca, obispo de Ávila desde 1469 a 1485, para el monasterio Jerónimo de la Mejorada, en Olmedo (Valladolid), lo más probable es que Jorge Inglés se formara en el estilo internacional o con un maestro de transición y que accediera después a los modelos flamencos, como lo atestiguan los retratos del marqués de Santillana y de su mujer, que remiten a los donantes realizados por Weyden, sin duda a través de intermediarios (a ello ayuda el que don Íñigo vaya vestido a la moda borgoñona). Aunque la tipología de estos retratos, el realismo de las figuras y la forma de los plegados remiten a la pintura flamenca, las obras que se adscriben a Jorge Inglés no denuncian un contacto directo con un pintor flamenco en concreto. Más aún, a juzgar por los tipos humanos que utiliza –repetidos de forma sistemática-, denuncia una tendencia expresiva ajena a los Países Bajos y más característica del mundo germánico y también del inglés, que tal vez le sea propia y responda a ese hipotético origen inglés, sugerido por su apellido.

    Video sobre la obra con comentaros de Pilar Silva, Jefe de departamento de pintura española 1100-1500) y pintura flamenca y escuelas del norte.

     
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