Itinerario
Calderón y la pintura
Organizado conjuntamente por la Compañía Nacional de Teatro Clásico y el Museo Nacional del Prado, el itinerario Calderón y la pintura pretende invitar al público a contemplar la pintura barroca de la colección permanente desde la sutilidad conceptual y estética de Pedro Calderón de la Barca (1600-1681). Concebido como una intervención en trece salas de la planta primera del edificio de Villanueva y en la propia Galería Central, el itinerario consta de tres niveles expositivos que se complementan entre sí. Una selección de citas calderonianas, colgadas en las paredes, propone un sugerente diálogo entre la lucidez del escritor y el lenguaje de los pintores barrocos. Al mismo tiempo, una serie de cuadros, comentados en relación al teatro calderoniano, permiten recorrer algunas de las inquietudes más significativas para el escritor y su época, tanto temáticas como formales. Y, para profundizar en ellas, el recorrido se completa con varios textos que contextualizan su pensamiento en relación a la pintura.
Plano planta primera
Salas 7-15, 7A-15A y 26-29Obras seleccionadas:
1. Calderón y el arte de la pintura
Salas 11, 12, 27, 28El dramaturgo Pedro Calderón de la Barca, que también ejerció como escenógrafo, fue un gran amante del arte, y en concreto del arte de Velázquez. Además de cultivar ese gusto como coleccionista, al final de su carrera teorizó sobre esa forma de expresión artística en un pleito por impuestos entre el procurador general de Madrid y los pintores de la ciudad, quienes pidieron que Calderón declarara como testigo en su favor por la inclinación que el escritor siempre había tenido hacia la creación pictórica. Además, en su teatro abundan las reflexiones sobre nuestro modo de aprehender la realidad y «cifrarla» en cambiantes discursos mitológicos, filosóficos, teológicos, artísticos o científicos.
Sísifo, Tiziano | sala 27
Las meninas, Diego Velázquez | sala 12
Felipe IV, Diego Velázquez | sala 12
La fragua de Vulcano, Diego Velázquez | sala 11
Aquiles descubierto por Ulises y Diómedes, Rubens y taller | sala 28
2. Traducir y repensar
Salas 12, 14, 15, 15A, 28, 29El teatro de Calderón no cesa de recordarnos que la traducción fue un fenómeno cultural de enorme relevancia para su época, no solo porque contribuyó a revisar los postulados clásicos al releer críticamente las fuentes, sino porque además evidenció la influencia que los procesos interpretativos ejercen sobre la realidad. En cierto modo, las fábulas mitológicas, los dogmas religiosos, las técnicas artesanales o los usos pictóricos, así como la captación de los estímulos a través de los sentidos y el sistema nervioso, traducen lo real desde las limitaciones humanas.
San Antonio Abad y san Pablo, primer ermitaño, Diego Velázquez | sala 14
Pablo de Valladolid, Diego Velázquez | sala 15
Gaspar de Guzmán, conde-duque de Olivares, a caballo, Diego Velázquez | sala 12
Marte, Diego Velázquez | sala 15A
Perseo liberando a Andrómeda, Rubens y Jacques Jordaens | sala 29
La Inmaculada Concepción, Rubens | sala 28
3. Complicidades críticas
Salas 9, 10, 26Si el teatro de Calderón ha ejercido un fuerte influjo sobre grandes artistas posteriores, en buena parte es debido al protagonismo que este autor otorga a la reflexión sobre el problema de la percepción y la comunicación. Aunque las obras calderonianas a veces tengan una carga dogmática o propagandística, siempre hay en ellas una crítica a las convenciones y al lenguaje, lo cual anticipa sutilmente los profundos cambios que harían tambalear aquellos regímenes que el dramaturgo dice reivindicar.
Isaac y Jacob, José de Ribera | sala 9
Los borrachos o El triunfo de Baco, Diego Velázquez | sala 10
El sueño de Jacob, José de Ribera | sala 9
La disputa con los doctores en el Templo, Veronés | sala 26
4. Los peajes de la identidad
Salas 7, 7A, 8, 8AEn el teatro de Calderón de la Barca, el mundo es entendido como la proyección de una realidad más amplia; de manera que la vida consiste en un teatralizar perpetuo. Ese enfoque pone de manifiesto la enorme influencia que los creadores pueden ejercer sobre los imaginarios colectivos. Para acceder a la realidad, nuestra inteligencia debe pagar el peaje de los sentidos y las formas de representación. Para construir la memoria colectiva, la mediación artística resulta inevitable.
Vanitas, Andrés Deleito | sala 8A
La negación de san Pedro, Nicolás Tournier | sala 7
San Jerónimo, Francisco de Herrera el Viejo | sala 7A
San Jerónimo penitente, José de Ribera | sala 8
5. La eclosión del pensamiento contemporáneo
Salas 9A, 10APara reconocer la complejidad intelectual que palpita en las obras de Calderón, deberíamos entender también que la Reforma y la Contrarreforma no fueron fenómenos homogéneos ni exactamente antagónicos. De hecho, el sincretismo con la cultura clásica y el redescubrimiento del cristianismo primitivo dinamizaron los discursos teológicos a lo largo de toda Europa, creando unas bases comunes para desarrollar el pensamiento científico contemporáneo.
Los comisarios son Albert Arribas y Xavier Albertí.
Hércules lucha contra la hidra de Lerna, Francisco de Zurbarán | sala 9A
Las lanzas o La rendición de Breda, Diego Velázquez | sala 9A
Cristo crucificado con un pintor, Francisco de Zurbarán | sala 10A