La restauración
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© Ágora S.L.
El deterioro físico de la bóveda
y sus restauraciones
El 23 de septiembre de 1915, aparece una
noticia publicada en el periódico El
Imparcial que dice:
"Un techo de Jordán en peligro [...] De
no procederse con urgencia a hacer una
restauración muy concienzuda en obra
decorativa tan notable, ésta desaparecerá
antes de pocos años, lo cual debe
evitarse a toda costa por la hermosura de
la obra y por la significación del famoso
pintor Jordán. La obra de este gran
artista decorador, sin llegar a la
sublimidad de las pinturas de Miguel
Ángel, de la Capilla Sixtina; sin ser de
la exquisitez de los frescos de Tiépolo;
sin poder compararse a ese ensueño de
color, gracia y técnica que dejó Goya en
los muros de San Antonio de la Florida,
es de un mérito extraordinario, digna de
ser tenida en gran consideración".
A lo largo de la historia del Casón,
diversos artistas e historiadores que
visitaron el edificio y pudieron
contemplar la bóveda de Giordano, se
pronunciaron sobre el valor de las
pinturas y el alarmante estado de
conservación debido, sobre todo, a
filtraciones de agua y movimientos de los
cimientos con la aparición de diversas
grietas. Intervenciones perjudiciales
como el hecho de que se pegaran telas
directamente sobre las paredes decoradas
previamente por Giordano con los Trabajos
de Hércules, los numerosos repintes que
alteraron el diseño original e incluso
trabajos de albañilería para enlucir
grietas y faltas; hacen que la bóveda
decorada por el artista napolitano,
llegue al siglo XX casi completamente
ocultada como ha demostrado la reciente
restauración (2001-2006).
Así, desde la decoración realizada por
Giordano, se suceden las intervenciones
de Corrado Gianquinto (1753), José del
Castillo (1777), Hernández Amores (hacia
finales de 1800) y José Garnelo y Alda
(1918- 1927).



