Proceso artístico
Técnica mural
Conocido desde su infancia por su talento
y rapidez de ejecución, -se le llegó a
llamar Luca “fa Presto”- manifestó una
especial habilidad en la pintura al
fresco, desarrollando un estilo
plenamente identificable. En España,
evolucionó buscando una paleta más clara
y una pincelada más suelta y jugosa,
soluciones que anticipan la pintura de la
centuria siguiente.
La estructura de la bóveda se construye
con la cimbra y los camones de madera –
armazón realizado con molduras que
soporta el peso de la fábrica durante el
proceso constructivo- fijados entre sí
con puntas y cuerdas que son cubiertos
por el mortero.
Giordano pinta sobre mortero seco – una
mezcla de cal y arena– con una pincelada
menos empastada y extensa que cuando lo
hace sobre un mortero de yeso. Estando
aún húmeda esta segunda capa, se
trasladan los diseños realizados
previamente en cartones a tamaño natural,
a través de incisiones y se aplican las
tonalidades básicas. Una vez seco el
pintor matiza y detalla volúmenes y
sombras.
Por otra parte, los bocetos se caracterizan por una imprimación muy oscura, casi negra, dispuesta sobre una preparación rojiza, y por el uso de una pincelada gruesa que señala volúmenes y luces con sorprendente economía de medios. Son, en términos estrictos, sus célebres "manchas", que permitían con asombrosa facilidad anticipar el efecto de la pintura final y que en un momento concreto debieron de sustituir a los dibujos.







