Enciclopedia online
Jardín del amor, El
[Rubens]
Hacia 1633-1634, óleo sobre lienzo,
198 x 283 cm [P1690].
El cuadro muestra a varios hombres y
mujeres elegantemente vestidos, que
caminan o aparecen sentados en una
terraza ante un templete de tipo
clásico. En torno a estas figuras
revolotean varios amorcillos, cuya
presencia en la escena, junto a la de
dos estatuas dedicadas a la diosa
Venus y a las tres Gracias,
identifican el escenario como un
jardín del amor. En la parte
izquierda del lienzo la escena se
extiende hacia un espléndido fondo de
paisaje que muestra las dotes de
Rubens para este género pictórico. La
dulzura de las expresiones y la
delicadeza de los gestos de los
personajes, la calidez de la luz que
impregna la escena y la riqueza y
belleza de los ropajes conforman un
cuadro que siempre ha gozado de
enorme éxito crítico, y demuestran el
cuidado que el pintor puso en esta
obra, para la que realizó numerosos
dibujos preparatorios. Para
comprender el significado del cuadro
hay que tener en cuenta su relación
con la literatura contemporánea. El
jardín del amor se relaciona con un
tipo de libro muy popular en los
ambientes cortesanos durante el
renacimiento y el barroco, donde se
describen las aficiones y los
comportamientos de la alta sociedad;
estos libros, entre otras cuestiones,
se ocupaban del galanteo y tenían un
componente de nostalgia por una vida
bucólica que reflejaba un deseo por
alejarse de la rigidez de la corte.
En los mismos ambientes cortesanos
gozaban de popularidad poemas donde
se describían los placeres del amor y
la seducción y el lugar imaginario
del amor, habitado por Venus y
Cupido, que goza de una primavera
eterna. El cuadro de Rubens se puede
considerar como un equivalente
plástico de este tipo de literatura.
Algunos símbolos que se incluyen en
este cuadro indican que el amor que
en él se recrea y se celebra es un
sentimiento conyugal. La antorcha y
la corona que porta el amorcillo
central son similares a las que se
ven en otros cuadros de Rubens como
símbolos de Himeneo, el dios de los
matrimonios. Uno de los amorcillos
que aparece a la izquierda de la
composición lleva un yugo en una mano
y en la otra una pareja de palomas,
las aves de Venus, unidas por una
cinta, elementos que también se
reconocen como símbolos de unión
matrimonial. El grupo escultórico de
las Gracias que se sitúa en el
templete muestra a unas diosas que en
la antigua mitología, que tan bien
conocía Rubens, con frecuencia se
encontraban presentes en la
ceremonias nupciales. El pavo real
que aparece junto a la fuente de
Venus es un atributo de la diosa
Juno, que en la mitología romana se
asociaba también con las uniones
conyugales. Es muy probable que este
cuadro esté relacionado con el
segundo matrimonio de Rubens, que
tuvo lugar el 6 de diciembre de 1630,
cuando desposó con Helena Fourment,
una joven de dieciséis años que sería
la principal fuente de inspiración
del pintor en la última década de su
vida. Así lo indican la presencia de
los símbolos matrimoniales que hemos
mencionado junto a varias referencias
autobiográficas. Las figuras
femeninas (en especial la que aparece
sentada en el centro de la
composición, mirando hacia el
espectador) se inspiran claramente en
la mujer del pintor, como lo
demuestran sus rostros redondeados,
su nariz apuntada y sus labios
pequeños y abultados. Algunos de los
personajes masculinos que aparecen en
la escena, en especial el que viste
de rojo a la derecha de la
composición, también recuerdan a los
retratos del propio pintor (aunque no
se pueden considerar retratos
propiamente dichos). También el
diseño del templete remite a la casa
palacio que se construyó en Amberes.
Rubens pudo pintar el cuadro motivado
por el acontecimiento concreto de su
boda, o pudo hacerlo algo más tarde,
movido por la felicidad que vivía
desde el momento de su matrimonio. El
cuadro se documenta por primera vez
en 1666, cuando se incluye en un
inventario del Alcázar de Madrid,
donde se describe como «un sarao de
Rubens». Permaneció en la colección
real hasta su ingreso en el Prado,
donde se cataloga por primera vez en
1843.
Alejandro Vergara
Bibliografía
- Díaz Padrón, Matías, El siglo de Rubens en el Museo del Prado. Catálogo razonado de pintura flamenca del siglo XVII, vol. II, Barcelona, Editorial Prensa Ibérica, y Madrid, Museo del Prado, 1995, pp. 982-987, n.º 1690.
- Glang-Sueberkrueb, A., Der Liebesgarten. Eine Untersuchung über die Bedeutung der Konfiguration für das Bildthema im Spätwerk des Peter Paul Rubens, Fráncfort, 1975.
- Goodman, Elise, Rubens. The Garden of Love as «Conversatie à la mode», Amsterdam-Filadelfia, 1992.
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