I. 1884 - 1892: el perfeccionamiento académico
Tras sus primeros años de estudios en la Academia de San Carlos, Sorolla marchó a Italia como pensionado de la Diputación de Valencia. Durante sus años en Italia, entre Roma y la pequeña ciudad de Asís, Sorolla perfeccionó su formación académica. Los estudios de desnudo, así como el conocimiento de los maestros antiguos y modernos que le ofrecía el arte italiano fueron determinantes en su proceso de maduración. Pero la pensión, además, le supuso acercarse a la otra gran capital artística del momento, París. En esa ciudad adquirió el
conocimiento del realismo académico que
le conduciría a implicarse en la pintura
de argumento social.
A su regreso a España se instaló en
Madrid, donde concurrió con éxito a las
Exposiciones Nacionales de Bellas Artes.
Allí presentaría sus pinturas más
reivindicativas en este nuevo género, en
pinturas cargadas de sobrecogedora
emoción. ¡Aún dicen que el pescado es
caro! sintetiza sus esfuerzos más
ambiciosos en estos momentos por
equilibrar los argumentos de dramatismo
contenido con una factura exigente y
veraz,
atenta a la iluminación, que se perfila ya como su principal preocupación. Estos éxitos públicos determinaron también su primera producción para el coleccionismo privado en lienzos en los que Sorolla refleja una imagen de la vida popular amable y cercana, asomando en ellos paulatinamente sus audaces conquistas plásticas.




