II. En torno al 1895: los primeros éxitos internacionales
La vuelta de la Pesca fue el
primer gran éxito internacional de
Sorolla. Presentado al Salón de París de
1895, supuso la verdadera irrupción del
artista en el panorama europeo y ese
éxito signifi có además su auténtica
consolidación profesional en España. Pero
también el paso de Sorolla por la capital
francesa entonces condicionó su
producción en obras como Después del
baño, con las que se acercaría al gusto
académico predominante en el mercado
parisino.
Cosiendo la Vela confirmó el
éxito anterior. La captación pictórica de
los efectos de la luz del sol que
caracterizan estas dos grandes obras
comenzó a centrar el interés del artista,
y a convertirse en la verdadera divisa de
su arte. Esa búsqueda de la expresión de
luz del sol, empleando como mejor recurso
las velas de los barcos de pesca alcanza
hasta Comiendo en la barca,
cuadro en que éstas sirven además para
delimitar el espacio en el que se
desarrolla la acción.
Por estos mismos años, al calor de su
incipiente carrera internacional, la
clientela particular que demandaba obras
de Sorolla se incrementó sustancialmente.
El artista se dedicó así a las escenas de
costumbres y, al tiempo, comenzó su
trayectoria como retratista.




