Hoy en el Museo

11.00hItinerario didáctico

12.30hEl Prado restaura. Breve explicación de la obra El vino de la fiesta de San Martin

17.00hDocumental Pasión por el Hermitage. Parte II

17.00hClaves para ver la exposición El Hermitage en el Prado

17.30hDocumental Pasión por el Hermitage. Parte III

17.30hEl Prado restaura. Breve explicación de la obra El vino de la fiesta de San Martin

18.00hDocumental Pasión por el Hermitage. Parte IV

18.30hDocumental Pasión por el Hermitage. Parte V

19.00hDocumental Pasión por el Hermitage. Parte I

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1581

El 15 de octubre, se bautizó, en la colegiata de Pastrana (Guadalajara), a Juan Bautista Maíno, hijo de un comerciante milanés del mismo nombre y de la lisboeta Ana de Figueredo. Sus padres debieron de asentarse en Pastrana, la villa de los Príncipes de Éboli, hacia 1571. Tuvieron otros tres hijos: Ana Magdalena (1575-antes de 1609), Isabel (1577-?) y Carlos (1579-fallecido poco después).

1592

El 6 de febrero Maíno padre firma un poder en Lisboa a favor de su esposa Ana de Figueredo para que ésta pueda ocuparse de la administración de los bienes familiares durante su proyectado viaje a Angola. Poco después su mujer, y probablemente su hijo Juan Bautista, se asientan en Madrid, donde vivía también Isabel Lobata, madre de Figueredo. A partir de esa fecha el joven Maíno pudo iniciarse en el arte de la pintura, sin que se sepa en qué circunstancias y con qué maestros.

1605

El 17 de octubre se bautiza a Francisco, hijo natural de Juan Bautista Maíno hijo y Ana de Vargas, en la parroquia romana de San Lorenzo in Lucina. Esta es la primera prueba documental de la presencia del pintor en Roma.

A propósito de su formación italiana, el pintor y tratadista Jusepe Martínez se refiere a la cercanía de Maíno con Annibale Carracci y Guido Reni, pero allí tuvo que conocer además la obra de Caravaggio y de otros caravaggistas asentados en Roma durante el primer decenio del siglo XVII. Es probable que visitara también Milán, Nápoles, Génova y el sur de Francia.

1609 y 1610

En 1609 Maíno aparece inscrito como «pittore» en el status animarum de la parroquia romana de Sant’An drea delle Fratte. En el registro de 1610 figura junto con Giovanni Maria Treguagni, «garzone», término que da a entender que contaba con un ayudante.

1611

El 8 de marzo Maíno recibe 200 reales por trabajos en el claustro de la catedral de Toledo; se trataba posiblemente de la restauración de una Circuncisión, que terminó en mayo. En octubre el cabildo de la catedral le encarga un lienzo con «la historia del señor santo Ilifonso [sic]» del que no tenemos más noticias. Este mismo año debió de pintar diez lienzos con asuntos mitológicos destinados a la biblioteca del conde de Mora en Toledo.

1612-13

El 29 de enero de 1612 cobra 200 ducados por las pinturas que estaba realizando para el retablo mayor del convento dominico de San Pedro Mártir de Toledo. El 14 de febrero firmó el contrato definitivo para la ejecución del mismo, donde se comprometía a terminarlo en ocho meses. Mientras pintaba para San Pedro Mártir, decide ingresar en la orden de los dominicos. Al requerir los estatutos de la congregación una demostración de la pureza de sus orígenes, el 8 de septiembre comienza la recopilación de testimonios que la avalen. Las declaraciones terminaron el 20 de junio de 1613, y se dio por buena la limpieza de sangre del pintor. A las siete de la tarde del 27 de julio de 1613, profesa como dominico en el convento de San Pedro Mártir de Toledo. Más adelante inicia los estudios para ser sacerdote además de hermano de esa orden. Concluye las pinturas del retablo mayor.

1615

Interviene como tasador en dos ocasiones: en agosto, de las pinturas de Vicente Carducho y Eugenio Cajés para la capilla del Sagrario de la catedral de Toledo; y en diciembre, de las realizadas porel Greco y su hijo Jorge Manuel para la capilla Ovalle de la parroquia de San Vicente Mártir de Toledo.

1616

Fray Antonio de Sotomayor, prior de San Pedro Mártir y protector de Maíno, es nombrado confesor del rey: es posible que comience en ese momento la vinculación de Maíno con la corte, aunque no hay constancia documental.

1619

El 2 de agosto, en un poder de su madre Ana de Figueredo para vender las casas familiares en Lisboa, ésta declara que su hijo es maestro de pintura del príncipe, futuro Felipe IV. Maíno forma parte de la comitiva real que ese año viaja a Portugal, donde el príncipe hizo oficial su condición de heredero al trono portugués.

1620

El 5 de abril, durante un pleito con los doradores de Madrid, el pintor declara vivir en el colegio de Santo Tomás de esa ciudad y admite sus conocimientos en el arte de la pintura, pero reivindica sobre todo su condición de religioso y sacerdote, lo que explicaría su escasa actividad pictórica, refrendada también por Jusepe Martínez: «No hizo muchas obras, que él no pretendía más que lo que tenía». El 7 de mayo realiza las trazas de un retablo destinado a la iglesia de Santa Catalina de Siena en Madrid.

1621-25

Entre el 22 de febrero de 1621 y el 15 de septiembre de 1625 el convento de San Pedro Mártir de Toledo efectúa diversos pagos a Maíno; en uno se especifica que está trabajando en la pintura del sotocoro. Al tiempo, se pone de manifiesto la presencia intermitente del pintor en dicho convento.

1621

El 5 de abril Felipe IV ordena que se pague a Maíno, en razón de su buen servicio y seguramente por su trabajo como su profesor de dibujo, una pensión de 200 ducados a través del obispado de Canaria. Más tarde, hay nuevas referencias a esta pensión, asignada a través del obispado de Plasencia (en 1632), y de nuevo del obispado canario (en 1647). Los tratadistas Lázaro Díaz del Valle y Jusepe Martínez también se refieren a esta pensión del pintor.

1626

El 26 de enero Maíno firma como miembro de la comunidad dominica del convento de Santo Tomás de Madrid en la escritura de patronato de ese convento dada al conde-duque de Olivares, lo que es una prueba indirecta de su relación con el valido. En 1633 firmará la modificación del referido patronato.

1627

A principios de año, junto con Giovanni Battista Crescenzi, forma parte del jurado del concurso para elegir la mejor obra sobre la expulsión de los moriscos de España por Felipe III; competían Vicente Carducho, Eugenio Cajés, Angelo Nardi y Diego Velázquez, que resultó el ganador del concurso. El 19 de marzo Maíno, sorprendentemente sin especificar su condición de religioso y figurando como vecino de Pastrana, aparece en el libro de almocraz del convento de franciscanas concepcionistas de la villa. Según ese registro estaría redimiendo o cancelando las obligaciones censales que la familia Maíno tenía contraídas con dicho monasterio desde la compra de la casa familiar en 1582. Es muy probable que se comprometiera en ese momento a realizar los retratos de Juan Miranda y de su mujer, Ana Hernández, para el retablo de la iglesia de los dominicos de Pastrana, encargado por Miranda.

1629

En el colegio de Santo Tomás de Madrid se inaugura, el 13 de mayo, un altar con la pintura de Maíno Santo Domingo en Soriano, que se convertirá en una de las iconografías dominicas más repetidas y Divulgadas.

1630

Fray Antonio de Sotomayor encarga a Maíno la realización de las pinturas del retablo del oratorio del convento de San Esteban de Salamanca, un conjunto desaparecido que estuvo compuesto por siete lienzos; el central representaba la Asunción de la Virgen, y los restantes santos y santas de la orden dominica.

1635

El 26 de marzo Maíno recibe el primer pago por su pintura para el Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro, La recuperación de Bahía; el pago se completó el 16 de junio, y en total recibió 500 ducados.

1636

El 6 de febrero se compromete a realizar seis cuadros para el retablo mayor del convento de San Jerónimo en Espeja de San Marcelino (Soria), por encargo del conde de Castrillo y por un precio de 600 ducados. El conjunto estaba formado por cuatro lienzos grandes con la Anunciación, la Natividad, la Visitación y la Asunción, y dos más pequeños con pasajes del Antiguo Testamento. El pintor asegura que los finalizará para el 24 de junio.

1639

El 4 de octubre, tras una primera comparecencia en abril de 1638, el pintor vuelve a ser interrogado como testigo en el proceso de la Inquisición contra Isabel de Briñas, acusada de falsa santidad y de haber permitido usar como amuleto un retrato suyo en miniatura realizado por Maíno. La acusada fue condenada a dos años de exilio en Toledo.

1649

El 1 de abril fray Juan Bautista Maíno es enterrado en la capilla de la Virgen del convento dominico de Santo Tomás de Madrid.

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