Ámsterdam
Cuando Rembrandt trasladó su estudio de Leiden a Ámsterdam, hacia 1631-33, lo hizo como socio del marchante Hendrick Uylenburgh ―con cuya sobrina Saskia contrajo matrimonio en 1634―; Uylenburgh buscaba los clientes y el pintor realizaba los cuadros y dirigía un taller de pintores. Al poco tiempo, Rembrandt se convirtió en el artista de mayor éxito de la ciudad. Aunque en un principio su fama se basó en sus espléndidos retratos (de estos años data La lección de anatomía, del Museo Mauritshuis, de La Haya), también realizó numerosos cuadros de historia, el género más elitista de la pintura. Rembrandt conocía bien la historia de la pintura europea desde el Renacimiento, fundamentalmente a través de los grabados, que coleccionó en gran número. Su pintura refleja su conocimiento de la tradición así como su actitud crítica hacia ella: buscaba emular a los grandes artistas del pasado, pero al mismo tiempo ser un gran pintor con un idioma propio.





