- Inicio
- Exposiciones
- En el museo
- El Hermitage en el Prado
- Exposición
- Serguéi Schukin e Iván Morózov
Serguéi Schukin e Iván Morózov
Las colecciones de arte europeo de finales del siglo XIX y principios del XX que posee el Hermitage se deben en gran parte al afán coleccionista de los empresarios moscovitas Serguéi Schukin (1854-1936) e Iván Morózov (1871-1912). Ricos, cultos y fascinados por la pintura más moderna, ambos crearon importantes colecciones de forma casi paralela, tras entrar en contacto con la pintura impresionista durante sus viajes a París. Desde la compra de su primer Monet a finales del siglo XIX, Schukin continuó adquiriendo arte de vanguardia hasta llegar al cubismo y centrándose sobre todo en la obra de Gauguin, Picasso y Matisse, que tuvo en él a su más importante cliente. Su colección de más de doscientas obras fue abierta al público y ejerció una fuerte influencia en el desarrollo de las tempranas vanguardias rusas y en artistas como Kazimir Malévich. A su vez, Iván Morózov comenzó a adquirir pinturas impresionistas, como El estanque en Montgeron de Monet, durante los primeros años del siglo XX. Su artista preferido fue Cézanne, de quien llegó a tener numerosas obras, entre ellas Paisaje azul. Ambas colecciones fueron nacionalizadas tras la Revolución y se fusionaron para crear el Museo Estatal de Arte Occidental de Moscú, cuyos fondos se dividieron tras la Segunda Guerra Mundial entre el Museo del Hermitage y el Museo Estatal de Bellas Artes Pushkin (Moscú).













