El Siglo de Oro
Desde el final del siglo XVI y la iniciación del XVII la pintura de bodegones y floreros llegó a constituir un género independiente en Europa, por lo que comenzó a ser valorada en sí misma y no sólo como acompañamiento de asuntos religiosos, mitológicos, alegóricos o históricos en general.
Si bien fue en Italia y en Flandes donde empezaron sus pintores a crear piezas distintivas del género, en España también apareció y se estimó desde fecha temprana, a lo largo de los primeros años del Barroco, reinando Felipe III (1598-1621); con el tiempo fue creciendo su importancia y popularidad alcanzando su apogeo en los periodos sucesivos de Felipe IV (1621-1661) y Carlos II (1665-1700).
La pintura de bodegones ofrece un panorama singular de motivos: los alimentos, que van desde las hortalizas a los animales vivos o sacrificados, los embutidos e incluso las frutas, hasta los cacharros, de barro, loza fina o metal, los dulces en sus múltiples manifestaciones, los distintos utensilios, etc... Sus autores han alcanzado gran renombre; en esta exposición figuran cuadros de muchos, aunque no se encuentran todos: Van der Hamen, Felipe Ramírez, Juan Fernández “el Labrador”, Zurbarán, Hiepes, Pereda, Arellano y otros más que dieron categoría y gloria a la escuela española.
















