Realismo y Naturalismo

Niña, Ignacio Pinazo, Óleo sobre lienzo, 31 x 54 cm
La pintura francesa de la época influyó a los artistas españoles que vivieron en París durante largas estancias, como José Casado y Raimundo de Madrazo, hijo de Federico, reputado retratista del gran mundo. También se distinguió el sevillano José Villegas, autor de numerosos autorretratos que denotan la huella de Velázquez, a quien estudió en el Prado.
En este periodo sobresalieron los pintores levantinos que, partiendo de un realismo basado, como en el caso de Francisco Domingo, en el estudio de Ribera y Velázquez, realizaron retratos con intuitiva vivacidad y hábil colorismo. Así, Emilio Sala, que pintó, como el anterior, en París y en Madrid. Ignacio Pinazo, autor de muy expresivos autorretratos, revela, en sus retratos de niños, una intimidad veraz y delicada a un tiempo.
Joaquín Sorolla es el gran retratista del naturalismo en España. En sus obras interpretó con moderna intuición la herencia velazqueña a través de una pincelada larga y vigorosa y consiguió prodigiosos efectos de color y luz, al servicio de una captación inmediata y certera de los retratados.














