Historia
- Restauración de La Oración en el huerto con el donante Luis I de Orleans
- Restauración de El vino de la fiesta de San Martín, de Bruegel 'el Viejo'
- Restauración de los retratos ecuestres de Felipe III y Margarita de Austria, de Velázquez
- Restauración de Ariadna dormida
- Proyecto de restauración de El Calvario de Roger van der Weyden
- Restauración de Nerón y Séneca, de Eduardo Barrón
- Restauración de Adán y Eva de Durero
- Restauración de Felipe II a caballo de Rubens
- Restauración de La Natividad de Pietro da Cortona
- Restauración de la Inmaculada de Los Venerables, de Murillo
- Restauración de La Purificación de la Virgen de Pedro de Campaña
- Restauración del Dos y el Tres de mayo de Francisco de Goya
La escultura española del último tercio del siglo XIX y primer tercio del XX proporcionó ejemplos de un alto virtuosismo técnico y excelente calidad artística, de las que en el Museo Nacional del Prado se conservan algunas obras maestras. Las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes fueron el marco en el que se difundieron buena parte de estas obras. Eduardo Barrón (Moraleja del Vino, Zamora, 1858 - Madrid, 1911) se presentó en la convocatoria de este certamen en 1904 con el grupo escultórico Nerón y Séneca, logrando la concesión de la primera medalla.
Eduardo Barrón, además de un destacado escultor de la época, fue Conservador, precisamente, de la Sección de Escultura del Museo del Prado desde 1892, labor que se amplió a la de Restaurador en 1895. Ocupando esta responsabilidad redactó el primer catálogo sobre escultura de la colección del Prado, titulado Catálogo de la Escultura (1908), documentando las esculturas datadas hasta el siglo XVIII, ya que las del XIX y XX habían pasado al recién creado Museo de Arte Moderno (MAM) en 1896.















