Restauración
- Restauración de La Oración en el huerto con el donante Luis I de Orleans
- Restauración de El vino de la fiesta de San Martín, de Bruegel 'el Viejo'
- Restauración de los retratos ecuestres de Felipe III y Margarita de Austria, de Velázquez
- Restauración de Ariadna dormida
- Proyecto de restauración de El Calvario de Roger van der Weyden
- Restauración de Nerón y Séneca, de Eduardo Barrón
- Restauración de Adán y Eva de Durero
- Restauración de Felipe II a caballo de Rubens
- Restauración de La Natividad de Pietro da Cortona
- Restauración de la Inmaculada de Los Venerables, de Murillo
- Restauración de La Purificación de la Virgen de Pedro de Campaña
- Restauración del Dos y el Tres de mayo de Francisco de Goya
Los datos históricos y materiales que se han descrito han marcado la pauta de la intervención.
Se ha consolidado la pintura con adhesivos afines a los encontrados, devolviendo estabilidad a los diferentes estratos sin modificar su estructura.
Los barnices y repintes han sido eliminados poco a poco, a medida que el conjunto lo iba permitiendo. Los blancos, al ser más estables, estaban en mejor estado que las tierras, de por sí más frágiles. El efecto del calor y las limpiezas abrasivas han dañado sobremanera la capa pictórica, perdiendo las veladuras finales. Todo esto ha de tenerse en cuenta para no desequilibrar la composición, y evitar que alguna zona cobre injustamente protagonismo. La meta de esta limpieza era buscar el aspecto más fiel y cercano a la idea del autor. (Fig. 9. a, b y c).
Con la reintegración se ha recuperado la legibilidad del cuadro. Lagunas y veladuras rotas se han repuesto con el fin de recuperar la belleza y la intención de sus pinceladas (Fig. 10. a, b y c). Con trazos visibles o con transparencias se ha conseguido rescatar el ambiente etéreo en que se desarrolla la escena y las partes encendidas de luz que dan significado a la obra han vuelto a iluminarse. (Fig. 11. a, b y c).
Finalmente, se ha aplicado un barniz transparente que intensifica la luminosidad de los colores y que actúa de barrera de protección.
El marco fue realizado en Francia por encargo del mariscal Soult. Se trata de una moldura de madera tallada y dorada de estilo Luis XV, que ha sido restaurada para ajustarse debidamente al lienzo.
En resumen, y como resultado de la restauración, podemos volver a oír a través de las pinceladas la algarabía de ángeles y acompañar a La Inmaculada en su viaje, compartiendo con ella el fervor religioso.

















