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Luna y Novicio, Juan

Badoc (Filipinas), 24.10.1857 - Hong-Kong (China), 7.12.1899

Educado según los criterios nacionales de perfeccionamiento práctico, de contemplación de los modelos históricos y de noble competición artística, su producción encaja a la medida en el sistema artístico de promoción de los pintores de la Restauración (1874-1931).
Siempre se reconocería como discípulo de Alejo Vera (1834-1923). Sólo una relación fuertemente establecida entre alumno y discípulo, justificaría que Vera se llevara al joven filipino a Roma consigo, corriendo el maestro con todos los gastos cuando se convirtió en pensionado de la Academia de España en esa capital, en 1878 y que el segundo se insertara tan rápidamente en el ambiente de artistas españoles que allí conoció de su mano.
En Roma, Luna permaneció después de la marcha de Vera, junto a la familia Benlliure, y en aquella ciudad conoció y exploró uno de los argumentos constantes en la primera década de su producción, del que cabe subrayar la interpretación política que le ofrecía. En ese año fue su primera comparecencia pública en un sistema premial instituido por Isabel II en España que ofrecía a los artistas premios y reconocimientos y les concedía la posibilidad de visibilizar sus trabajos y acceder a una clientela comprometida con el progreso, como sucedía en otras partes de Europa y de América. La obra principal que presentó a esa Exposición Nacional, "Cleopatra" (Museo del Prado, P6354), inspirada en un fragmento de la vida de Marco Antonio del famoso texto de Plutarco "Vidas paralelas", narra el final de la reina de Egipto. Fue premiada con una medalla de segunda clase, lo cual fue a su vez motivo de que Luna recibiese entonces una pensión.
"Spoliarium" (Manila, Museo Nacional de Filipinas) fue la única obra que el artista presentó en la Nacional de 1884, y constituyó un verdadero escándalo y al mismo tiempo su mayor éxito, capaz de hacer correr ríos de tinta sobre la pertinencia de la obra, su mérito y sus defectos. En ese mismo año el artista contrajo matrimonio con Paz Pardo de Tavera, hermana de dos de sus amigos, y al siguiente nació el primogénito de la pareja, Andrés. Instalados en un apartamento del boulevard Pereire de París, Luna acabó allí el encargo más destacado que le sobrevino tras el protagonismo público que había supuesto su éxito con "Spoliarium". Por la alta suma de 30.000 reales, el Gobierno solicitó del artista que representara, en grandes dimensiones, el "Combate Naval de Lepanto, 7 de octubre de 1571" (Madrid, Palacio del Senado de España), por lo que puede decirse que el artista recibió una consideración de primer nivel nacional, devenida de su éxito anterior, que le convirtió en el único pintor extrapeninsular implicado en esos dos grandes conjuntos emprendidos por el Estado. La entrega en Madrid de esa pintura coincidió con el segundo premio, en el salón de París de 1887, al cuadro de "Spoliarium", lo que le confirmó como uno de los grandes nombres del arte español de su tiempo.
En 1888, el matrimonio Luna se instaló en un cómodo apartamento en la parisina rue Pergolese, en lo que supone su afianzamiento en el ambiente independiente de la burguesía cosmopolita de la capital francesa. Luna se dedicó a partir de entonces a realizar pinturas para el mercado internacional, con relativo éxito, y pronto comenzaron a requerirlo, sobre todo, clientes hispanofilipinos, o españoles, aunque poco a poco sus miras de mercado fueron ampliándose.
La siguiente comparecencia de Luna en una exposición Nacional de Bellas Artes fue en 1890, con dos pinturas muy distintas entre sí. Por un lado llevó "Le Chiffonière", que representaba en grandes dimensiones la figura de un trapero de París y por otro lado "El thé", en el que una bella muchacha se relajaba en un suntuoso interior con esa excitante bebida. La crítica no aceptó bien ese doble viraje desde las grandes composiciones históricas, lo que le hizo pasar desapercibido.
La última comparecencia en una exposición organizada por el Estado español de Juan Luna y Novicio se produjo en 1892. A la muestra de ese año, que por coincidir con el cuarto centenario del Descubrimiento de América tuvo un carácter internacional, el artista llevó cuatro pinturas muy distintas entre sí, en un último intento de aquilatar un prestigio que había visto tambalear con el cuadro de Lepanto y que, en términos académicos no parecía asentarse. El episodio que Luna protagonizó contra su esposa y su suegra -pues disparó a muerte contra ambas, hiriendo severamente también a su cuñado- empañó su comparecencia, pues la crítica se interesó mucho más en la marcha del juico público en París que por el talento de sus pinturas.
De regreso a Madrid dirigió la decoración, junto a Servando Corrales, del Pabellón Filipino de la Exposición Histórico Natural y Etnográfica de 1893 consecuencia de la reunificación de las exposiciones históricas promovidas para el centenario americanista del año anterior. El pintor después se instaló temporalmente en el País Vasco con ayuda de Víctor Chávarri (1854-1900), desde donde intentó que se le nombrara director de la Escuela de Artes y Oficios de Manila, sin éxito. El artista consiguió del Gobierno que se le nombrara tan sólo profesor interino de Modelado y Vaciado de dicha institución el 17 de julio de 1893, pero renunció a continuación, aduciendo que debía atender sus compromisos artísticos en la Corte. Luna se instaló entonces por su cuenta en Filipinas en mayo de 1894 y su nombre fue dando cada vez menos noticias sobre arte y comenzó a mezclarse, confundido a veces con el de su hermano Antonio, con los asuntos de la política de esos cruciales momentos. Después de la independencia del archipiélago, la prensa española fue dando puntuales datos sobre sus gestiones como diplomático al servicio del nuevo Gobierno de Filipinas, en las que se entonaría su relación con España (G. Navarro, Carlos: Juan Luna's cursus honorum in Spain: Laurels and Thorns', en Between Worlds: Raden Saleh and Juan Luna, National Gallery Singapore, 2017, pp. 124-131).

Obras (5)

Retrato de hombre
Óleo sobre lienzo, 1877
Luna y Novicio, Juan
Cleopatra
Óleo sobre lienzo, 1881
Luna y Novicio, Juan
Marina (Pazos)
Óleo sobre lienzo, 1887
Luna y Novicio, Juan
Víctor Balaguer
Óleo sobre lienzo, 1888
Luna y Novicio, Juan
España llevando a la gloria a Filipinas
Óleo sobre lienzo, 1888
Luna y Novicio, Juan

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