Emperador romano
Hacia 1550. Mármol blanco.Galería Jónica Planta Principal Norte
Esta obra parte de prototipos análogos basados en efigies monetarias antiguas que representan a Nerón imberbe. Como en las numerosas monedas de este dignatario acuñadas a partir del 63 d. C. destaca el corte sinuoso y la robustez del cuello, los ondulados mechones pegados a la nuca en dirección hacia las orejas y los de las sienes abultados bajo la corona de laurel, con las puntas hacia abajo delimitando el rostro. Barbilla oronda saliente hacia arriba, mejillas amplias e hinchadas y glóbulo ocular extenso y hundido bajo el pronunciado entrecejo. Este prototipo de Nerón, con o sin barba, experimentó gran fortuna en retratos modernos, tanto en efigies de bulto redondo, como en relieves de perfil. Así se puede ver en medallones de los basamentos de la Certosa de Pavia y la capilla Colleoni, en otro conservado en los Museos Capitolinos o en una medalla atribuida a Filarete con imágenes de este emperador. El porte, la forma y la expresión de la cabeza en este emblema broncíneo son parecidos a los reproducidos en las efigies de dos de los bustos de Madrid (E190 y E252) y también se asemeja el modo de presentar las guedejas del medio de la frente, que se levantan alborotadas hacia el perfil contrario y no onduladas ordenadamente sobre el contorno superior del rostro. Estas similitudes hacen pensar que los retratos del Prado (E190 y E252) podrían representar a Nerón, puesto que incluyen tendencias iconográficas habituales en las imágenes anticuarias del Renacimiento norteitaliano que reproducen al último emperador julio-Claudio.
Clavería, Montserrat, 'Medallones marmóreos con retratos masculinos del Museo Nacional del Prado', Sevilla, Universidad de Sevilla, 2017, p.269-282