Clementina Sobieska
1721. Óleo sobre lienzo, 99 x 74 cmNo expuesto
La princesa polaca María Clementina Sobieska contrajo nupcias con el aspirante Estuardo al trono de Inglaterra James III, estableciendo ambos su residencia en el exilio en la ciudad de Roma, donde contaron con la protección pontificia. Allí solicitaron los servicios como retratista de Francesco Trevisani, si bien con motivo del nacimiento del hijo primogénito de Clementina en 1720, Charles, que asumiría el título de príncipe de Gales, se encargó a un discípulo de este, Girolamo Pesci, un conjunto de tres retratos: uno del rey, otro de la reina y otro de la soberana con su hijo recién nacido. Pesci produjo dos repeticiones del retrato de María Clementina: uno que se envió a Bayona para la reina viuda Mariana de Neoburgo y que es el que conserva el Museo del Prado, y otro que se mandó a la duquesa de Mar. La reina Clementina fallecería joven en Roma en 1735, recibiendo sepultura en la basílica de San Pedro del Vaticano. Una versión cercana a este retrato, en formato ovalado y con la corona real presente, se encontraba en la primera mitad del siglo XX en la colección madrileña del conde de Finat (Fototeca del Patrimonio Histórico, Archivo Moreno, 06617_B). (Información actualizada por el Departamento de Pintura Italiana y Francesa hasta 1800 el 24/10/2022)