El pintor Eduardo Rosales
1890. Óleo sobre lienzo, 73 x 60,5 cmNo expuesto
Esta es una de las obras más significativas y de mayor entidad artística de la producción de Carlota Rosales Martínez de Pedrosa, que fue la primera mujer pensionada por la Academia de Roma. Su obra plástica, todavía poco conocida, destaca en la producción de retratos y los que dedicó a sus padres componen hasta ahora la pareja de principal interés. Esta obra traduce nítidamente esa idea de culto a la memoria del artista, al que la artista no llegó a conocer ya que murió cuando ella tenía un año de vida pero que fue recordado por su madre y mujer del artista. Para recordar el rostro de su padre utilizó como fuente principal la famosa fotografía que Laurent tomó del pintor.
En este lienzo, la pintora imagina el momento en que Eduardo Rosales compone el modellino (P004618) de su obra más reputada, Doña Isabel la Católica dictando su testamento (P004625)
G. Navarro, Carlos, 'Carlota Rosales Martínez de Pedrosa. El pintor Eduardo Rosales, 1890'. Museo Nacional del Prado. Memoria de actividades 2023, Madrid, Ministerio de Cultura, 2024, p.122-124