Cabeza de Felipe IV
Siglo XVII. Mármol, Escayola, 55 x 27 cmDepósito en otra institución
Retrato de Felipe IV con bigote y perilla. En 1789-1790 se encontraba en el taller del escultor de cámara Pedro Michel para su restauración, aunque no se identifica en el inventario con el retrato del monarca. En 1982 se restauró añadiendole una nariz de escayola.
Como ha sugerido Alaminos (1985), quizá formaba parte de una obra mayor, aunque también puede estar relacionada con el monumento ecuestre de Felipe IV. En este sentido, el escultor sevillano Montañés, envió a Florencia, hacia 1636, una cabeza retrato del monarca para que fuera utilizada por Pietro Tacca como modelo en la proyectada gran empresa. El estilo de la cabeza del Museo del Prado guarda un gran paralelismo con otros trabajos preparatorios del escultor florentino, en concreto con un retrato en terracota de Cosme II que se conserva en el Bargello, Florencia. Ambas efigies tienen en común el realismo estático del rostro y las facciones blandas, poco trabajadas, como si se tratase de un boceto preliminar o modelo de fundición.
Coppel Areizaga, Rosario, Catálogo de la escultura de época moderna. Museo del Prado: siglos XVI-XVIII, Madrid, Museo del Prado; Fundación Marcelino Botín, 1998, p.152