La Virgen del Carmen imponiendo el escapulario a san Simón Stock
1697. Óleo sobre lienzo, 210 x 147,5 cmNo expuesto
La obra reproduce un célebre grupo escultórico que estaba en la iglesia del Carmen de Madrid y había sido realizado por Juan Sánchez Barba en 1656-1657. A consecuencia de la Guerra Civil española, el conjunto se quemó, y únicamente se salvó la imagen de la Virgen, que sigue conservándose en la misma iglesia. Además de ofrecernos la posibilidad de acercarnos al aspecto original de ese destacado conjunto de escultura, y de ser en sí mismo testimonio del prestigio que tuvo, esta pintura permite empezar a reconstruir la personalidad artística de su autor. Gracias a los trabajos de Federico Navarro y Conrado Morterero, Mercedes Agulló o, sobre todo, Ángel Aterido, se conocen actualmente cerca de cuarenta documentos relacionados con Gabriel Antonio Corvoysier, que es el pintor cuya firma aparece en la parte trasera de este cuadro. Por ellos sabemos que nació en Madrid de padre borgoñón y que, al igual que su progenitor, fue archero de la Guardia de Corps. Como pintor, se dedicó asiduamente a tasaciones de pinturas. A pesar de esta relativa abundancia documental, hasta ahora no se había podido relacionar con él ninguna pintura concreta, más allá de un San Francisco Javier que aparece inventariado a su nombre en una colección madrileña.
Esta obra nos pone en contacto con un artista más que discreto, que domina el dibujo y posee los recursos como para ofrecer de manera muy verídica la sensación de tridimensionalidad. La comparación de la figura de la Virgen con la imagen original muestra cierto interés por parte del artista de atemperar el movimiento barroco del escultor, ofreciéndonos una imagen más estática y estable. El cuadro es un buen ejemplo de los juegos ilusionistas que fueron habituales entre los pintores madrileños de esa época. Lejos de negar el carácter escultórico del grupo principal, Corvoysier lo subraya haciendo que san Simón Stock trascienda su marco, como se aprecia en la parte inferior de su manto. Pero, al mismo tiempo, el artista juega a encuadrar la escena en un marco ficticio, que a su vez encuentra su reflejo en el marco real, de gran calidad y probablemente el original.
Portús Pérez, Javier, Gabriel Antonio Courvoysier. Virgen del Carmen imponiendo el escapulario a San Simón Stock. En: Museo Nacional del Prado. Memoria de actividades 2019, Madrid, Ministerio de Cultura y Deporte, 2020, p.20-21