Cristo del Grao de Valencia
Hacia 1650. Aguada parda, Tinta parda, Tinta agrisada, Preparado a lápiz, Aguada gris, Pluma sobre papel verjurado, 365 x 240 mmNo expuesto
Una historia en la que la escultura ofrecía grandes posibilidades narrativas y prodigiosas era la del Cristo del Rescate de Valencia. Este Cristo había sido interceptado por piratas argelinos y llevado a Argel, donde sobrevivió milagrosamente a la hoguera. En Argel también estaban cautivos los Medina, una familia cristiana originaria de Valencia que, con la idea de rescatarlo, ofreció por él el valor de su peso que, milagrosamente, resultó ser tan solo de 30 monedas de plata, la simbólica cifra cobrada en su traición por Judas. El hecho de que la talla evocara directamente el cuerpo vivo de Cristo proporcionaba una mayor autoridad al milagro. La popularidad del suceso, acontecido en 1539, se revitalizó a comienzos del siglo XVII y dio lugar a una publicación que narraba las historias de los otros dos Cristos valencianos que habían llegado por mar en circunstancias diferentes, pero igualmente extraordinarias, como el venerado en el Salvador y el del Grao. Precisamente, una representación de este último se observa en este dibujo de Andrés Marzo (h. 1605-h. 1671 en el que la escultura aparece unida a la escalera sobre la que milagrosamente llegó a la costa.
Arias Martínez, Manuel, Darse la mano. Escultura y color en el Siglo de Oro, Madrid, Museo Nacional del Prado, 2024, p.65